México, 20 de septiembre.- La Depresión Tropical 17-E mantiene una rápida tendencia de intensificación y podría convertirse en tormenta tropical en las próximas horas para posteriormente evolucionar hasta huracán categoría 3 frente a las costas de Guerrero, de acuerdo con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Durante una conferencia de prensa, el coordinador general del SMN, Fabián Vázquez Romaña, informó que el sistema presenta condiciones favorables para continuar fortaleciéndose mientras avanza frente al litoral del Pacífico mexicano, por lo que las autoridades mantienen vigilancia permanente sobre su evolución y trayectoria.
El pronóstico establece que durante las primeras horas del lunes el fenómeno podría alcanzar la categoría de tormenta tropical, con el nombre de “Polo”, acompañado de vientos sostenidos de alrededor de 75 kilómetros por hora y rachas de hasta 95 kilómetros por hora.
Sin embargo, el escenario previsto contempla una intensificación progresiva durante los siguientes días.
Entre el lunes y las primeras horas del martes, el sistema podría convertirse en huracán categoría 1 en la escala Saffir-Simpson, con vientos sostenidos de hasta 130 kilómetros por hora y rachas de 160 kilómetros por hora.
La evolución continuaría durante el martes. Para el mediodía, el ciclón podría alcanzar la categoría 2, mientras mantiene su desplazamiento frente a las costas del Pacífico.
En esta etapa, uno de los principales puntos de vigilancia será el comportamiento de su trayectoria, particularmente el momento en que el sistema comience a curvarse hacia las costas mexicanas.
Este cambio podría modificar las condiciones previstas para los estados del litoral y determinar el nivel de afectación que eventualmente pudiera registrarse en territorio nacional.
El momento de mayor intensidad, de acuerdo con el pronóstico actual del SMN, ocurriría alrededor del mediodía del miércoles 23 de septiembre, cuando el ciclón podría convertirse en huracán categoría 3, con rachas de viento de hasta 220 kilómetros por hora.
Para entonces, el sistema se localizaría frente a las costas de Guerrero, entidad que junto con Jalisco, Colima y Michoacán permanece bajo especial vigilancia por parte de las autoridades meteorológicas.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) señaló que mantiene un monitoreo permanente debido al potencial de desarrollo del fenómeno y a los efectos que pudiera generar conforme se acerque al litoral del Pacífico.
El pronóstico también contempla condiciones de viento relevantes para el jueves 24 de septiembre.
En las costas de Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero podrían registrarse vientos de entre 65 y 75 kilómetros por hora, con rachas de 80 a 90 kilómetros por hora.
Las autoridades meteorológicas mantienen el llamado a seguir la evolución oficial del sistema, debido a que su trayectoria y grado de intensificación pueden modificarse durante las próximas horas.
Por ahora, el principal factor de atención es la posibilidad de que la Depresión Tropical 17-E se fortalezca rápidamente hasta convertirse en un huracán mayor frente a las costas del Pacífico mexicano.
