México, 29 de julio.- La presidenta Claudia Sheinbaum insistió una vez más que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) debe resolver con rapidez la controversia generada por las presuntas irregularidades en su examen de ingreso a licenciatura, con el objetivo principal de brindar certeza a los jóvenes aspirantes y preservar el prestigio de la institución.
Durante su conferencia, la mandataria señaló que, aunque puede haber opiniones diversas sobre lo ocurrido en la máxima casa de estudios, el momento actual debe centrarse en encontrar una solución que permita aclarar el proceso de admisión y garantizar la confianza de los estudiantes.
“Lo importante hoy es darle la certidumbre a los jóvenes que aplicaron para entrar a la UNAM”, afirmó.
Sheinbaum consideró que el problema pudo derivarse de que los mecanismos de aplicación del examen no se actualizaron suficientemente frente al uso de nuevas tecnologías y herramientas de inteligencia artificial, aunque descartó señalar responsabilidades anticipadas.
“No creo que haya habido mala intención de nadie, sino sencillamente aplicaron un examen donde a lo mejor no pusieron de acuerdo con el uso hoy de la tecnología y de la inteligencia artificial los controles suficientes para que no se pudiera hacer alguna trampa”, explicó.
La presidenta destacó que la UNAM es una institución fundamental para México y que cualquier decisión sobre el procedimiento corresponde a sus autoridades, debido a su autonomía universitaria.
Sin embargo, ofreció la colaboración del gobierno federal si la universidad considera necesario algún tipo de apoyo para revisar el caso.
“En lo que quieran las autoridades de la UNAM, apoyo del gobierno si lo solicita, con todo gusto estamos”, expresó.
Sheinbaum insistió en que la prioridad debe ser evitar que miles de jóvenes queden en incertidumbre respecto a su futuro académico y que el conflicto afecte la imagen de la universidad.
“Tenemos que cuidar entre todos como país” a la Universidad Nacional Autónoma de México, señaló.
La presidenta también planteó que, si la investigación interna determina que existió alguna irregularidad atribuible a la empresa encargada de aplicar el examen, la UNAM deberá tomar las medidas correspondientes.
Incluso mencionó que, si las autoridades universitarias consideran que se trata de un fraude mayor con posibles implicaciones penales, existen instituciones encargadas de investigar y sancionar esos hechos.
“Si ellos consideran que hay un fraude mayor y que incluso es un caso penal, pues ahí están las instituciones para que lo lleven”, afirmó.
El pronunciamiento ocurre luego de cuestionamientos sobre el examen de ingreso a la UNAM y señalamientos relacionados con el posible uso de inteligencia artificial para alterar resultados o facilitar respuestas durante la evaluación.
La presidenta subrayó que el objetivo debe ser generar mecanismos que impidan que situaciones similares vuelvan a presentarse y garantizar igualdad de condiciones para todos los aspirantes.
“Nosotros estamos por la honestidad de todos”, sostuvo.
Además, recordó que el gobierno federal busca ampliar las oportunidades educativas para los jóvenes que desean cursar una licenciatura, aunque reconoció que corresponde a la UNAM definir las medidas específicas sobre su proceso de ingreso.
