México, 19 de agosto.- El vocero de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Arturo Ávila, anunció que prepara una demanda civil por daño moral contra el diputado del PRI, Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla, a quien acusó de incurrir de manera reiterada en actos de violencia, difamaciones y señalamientos que, afirmó, han afectado su honorabilidad, la de su familia y personas cercanas.
Lo anterior, por lo ocurrido el miércoles 12 de agosto, cuando Gutiérrez Mancilla lo encaró en el patio del Senado, lo empujó, lo insultó y lo acusó de ser un traficante de armas.
Ávila señaló que su equipo jurídico ya analiza las evidencias disponibles, particularmente videos y registros de televisión abierta sobre el enfrentamiento ocurrido hace ocho días, y adelantó que la demanda podría ser presentada la próxima semana.
“Me he sentado con mi equipo jurídico y me parece que sí hay elementos suficientes, registrados sobre todo en televisión abierta, para proceder con una demanda de daño moral”, sostuvo.
El legislador morenista subrayó que el fuero constitucional no impide que un diputado enfrente responsabilidades de carácter civil o administrativo, por lo que rechazó que Mansilla pueda utilizar esa figura para evadir las consecuencias de sus actos.
Explicó que entre las principales pretensiones de la demanda estará que el legislador priista acredite sus acusaciones y, en caso de no poder demostrarlas, ofrezca una disculpa pública.
La eventual reparación económica, añadió, deberá ser determinada por un juez a partir del impacto que los dichos hayan tenido sobre su reputación y la de su entorno.
Ávila también advirtió que podría analizarse una acción por la vía penal si se confirma que Gutiérrez Mancilla presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República por un supuesto caso de tráfico de armas que, según el morenista, no existe.
“Una persona que dice que presenta una denuncia pero que no es cierto, lo hace fundamentalmente para difamar y para dañar la honorabilidad de un tercero”, afirmó, aunque aclaró que primero deberá verificarse si efectivamente existe dicha denuncia.
El morenista también acusó al PRI de utilizar la confrontación como parte de una estrategia política y sostuvo que el altercado registrado días atrás pudo haber sido planeado.
A su juicio, el video del incidente muestra a Carlos Eduardo Gutiérrez caminando directamente hacia él antes de producirse el contacto físico.
No obstante, Ávila aseguró que, ante cualquier nueva provocación, actuará con firmeza pero sin recurrir a la violencia.
“La violencia solo genera violencia, y la política no debe ser un instrumento de violencia”, afirmó.
En ese contexto, cuestionó además las acusaciones difundidas en redes sociales y medios sobre supuestos pagos a personas para acudir a sus recorridos políticos por la alcaldía Cuauhtémoc.
Calificó esos señalamientos como un fenómeno de desinformación y rechazó que su equipo haya pagado a asistentes para participar en sus actos.
El diputado morenista vinculó finalmente estos episodios con la dirigencia nacional del PRI, encabezada por Alejandro Moreno, al acusar que existe presión interna dentro de ese partido para respaldar las confrontaciones.
Aseguró que incluso recibió llamadas de legisladores priistas que le expresaron su desacuerdo con Gutiérrez Mancilla, pero que, según su versión, no podían hacerlo públicamente por temor a represalias políticas.
Ávila acusó a Moreno de concentrar las decisiones sobre candidaturas y calificó su liderazgo como el de un “dictadorcito” dentro del PRI.
A su juicio, la disputa refleja una creciente normalización de la violencia y la descalificación como herramientas de confrontación política.

