México, 21 de septiembre.- La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que la cooperación internacional en materia de seguridad debe realizarse bajo un principio de coordinación con las instituciones mexicanas y rechazó cualquier forma de injerencia extranjera, al advertir que las intervenciones externas terminan debilitando las capacidades de los gobiernos nacionales.
Durante su intervención, la mandataria señaló que la experiencia histórica de México y otros países demuestra que las invasiones y acciones de injerencismo no fortalecen las instituciones encargadas de la seguridad, sino que pueden generar condiciones que agraven los problemas que pretenden resolver.
“En México y en el mundo entero está demostrado que una injerencia, una intervención, no fortalece las instituciones nacionales de seguridad o de otro tipo; al contrario, las debilita”, afirmó.
Sheinbaum puso como ejemplo la situación de Sinaloa, entidad que, dijo, registraba antes de la reciente escalada de violencia menos de un homicidio diario, pero que posteriormente enfrentó un incremento de los hechos violentos derivado del rompimiento de un grupo delictivo tras la detención de uno de los principales capos del narcotráfico.
La presidenta reconoció que Sinaloa todavía mantiene índices delictivos importantes, aunque aseguró que la violencia ha sido contenida de manera progresiva y que la situación actual es distinta a la que encontró su administración al asumir el gobierno federal en octubre.
El planteamiento de Sheinbaum no implica, aclaró, dejar de perseguir a quienes cometen delitos. Por el contrario, sostuvo que las personas vinculadas con actividades criminales deben ser detenidas, pero mediante procedimientos en los que participen las instituciones mexicanas.
“Eso no quiere decir que no se deba detener a los que cometen delitos, pero tiene que hacerse, si hay información de algún gobierno extranjero, con instituciones nacionales para proceder”, señaló.
El caso de Sinaloa se convirtió así en el principal argumento de la presidenta para defender una política de cooperación internacional sin subordinación.
De acuerdo con su planteamiento, la información que puedan proporcionar gobiernos extranjeros puede ser útil para combatir a organizaciones criminales, pero las acciones operativas deben estar bajo conducción de las autoridades mexicanas.
Sheinbaum afirmó que cuando existe coordinación institucional, la cooperación puede contribuir a disminuir la violencia, mientras que una intervención externa puede tener efectos contrarios.
La mandataria recordó que el objetivo central del Gabinete de Seguridad es reducir la violencia en el país mediante una estrategia que, además de la persecución de los delitos, contempla atender las causas sociales que generan inseguridad, fortalecer las instituciones y mejorar las capacidades de inteligencia e investigación.
Explicó que esta estrategia también busca avanzar hacia un escenario de “cero impunidad”, mediante una mayor coordinación entre las instituciones de los gobiernos federal y estatales.
En ese sentido, destacó que uno de los principios de su administración en materia de seguridad es mantener una relación de cooperación con otras autoridades, pero sin permitir una relación de subordinación.
“Por eso hablo siempre de la coordinación, sin subordinación, y del fortalecimiento de las capacidades y de la cooperación para el desarrollo, no de la injerencia”, afirmó.

