México, 24 de abril.- El turismo en México mantiene una tendencia de crecimiento sostenido y diversificado, con cifras históricas en la llegada de visitantes internacionales y en la derrama económica, impulsadas principalmente por el repunte del segmento de cruceros y un mayor gasto de los viajeros.
Al presentar los indicadores correspondientes a febrero, la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez, informó que el país registró la llegada de 8 millones de visitantes internacionales, lo que representa un incremento de 8.5 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.
El dato más relevante es que México alcanzó un récord histórico en los últimos 20 años en la llegada de turistas internacionales —aquellos que pernoctan— al contabilizar 3.88 millones, un aumento de 4.2 por ciento, lo que refleja no solo más visitantes, sino una mayor permanencia en el país.
Este crecimiento también se tradujo en ingresos: la derrama económica superó los 3 mil millones de dólares en febrero, con un componente clave en el gasto de los pasajeros de cruceros, que registraron niveles no vistos en dos décadas.
En ese segmento, arribaron 1.5 millones de cruceristas durante el mes, quienes generaron más de mil 602 millones de pesos, consolidando a los puertos mexicanos como un eje estratégico para el turismo internacional.
La funcionaria destacó que se ha fortalecido la integración de productos nacionales en esta industria, al promover la venta de artesanías tanto en tierra como a bordo de las embarcaciones.
En el acumulado de enero y febrero, México recibió 17 millones de visitantes internacionales, un aumento de 9.3 por ciento anual, mientras que la llegada de turistas sumó 8.17 millones, con un crecimiento de 6.5 por ciento. La derrama económica en este periodo alcanzó los 6 mil 740 millones de dólares.
El turismo de cruceros también mostró dinamismo en el primer bimestre, con 2.33 millones de pasajeros, 4 por ciento más que en 2025, y una derrama de 203 millones de dólares, 6 por ciento superior.
Otro indicador relevante es el comportamiento del turismo interno, donde 16.6 millones de mexicanos viajaron por el país, 3 por ciento más, consolidándose como la base del sector. En paralelo, el tráfico aéreo superó los 31 millones de pasajeros en los principales aeropuertos, con un crecimiento de 1.6 por ciento.
Por mercados emisores, destacaron incrementos en la llegada de turistas provenientes de Canadá (9.2%), Colombia (16.9%), Brasil (12.4%) y España (17%), este último con un crecimiento histórico. En particular, el mercado brasileño ha cobrado relevancia tras la implementación de la visa electrónica, lo que ha detonado un aumento significativo en la demanda.
Además, se observó un crecimiento en el turismo cultural, con un aumento de 16 por ciento en la visita de extranjeros a museos, así como una mayor participación de mujeres turistas internacionales.
La secretaria también subrayó el papel del Tren Maya como nuevo atractivo para visitantes extranjeros, con la venta de 22 mil 821 boletos en el primer bimestre, un incremento de 41 por ciento, además de un avance en la digitalización de las compras.
En el marco de Semana Santa, México registró más de 7 millones de visitantes extranjeros y cerca de 4 millones de turistas, ambos con incrementos de 4 por ciento, alcanzando el nivel más alto desde antes de la pandemia. La derrama económica superó los 30 mil 740 millones de pesos, 5.3 por ciento más que en 2025.
La ocupación hotelera promedio se ubicó en 74 por ciento, con picos de hasta 90 por ciento en destinos como Acapulco, mientras que sitios como Taxco y Playa Miramar alcanzaron el 100 por ciento, reflejando la diversificación de la oferta turística más allá del tradicional modelo de sol y playa.
Un componente estratégico adicional es el turismo religioso.
México capta el 9 por ciento de la derrama económica mundial de este segmento en apenas dos semanas, con la Basílica de Guadalupe como uno de los principales atractivos, al recibir alrededor de 20 millones de visitantes al año.
Finalmente, Rodríguez destacó que el crecimiento del sector se explica no solo por el aumento en la llegada de turistas, sino por un cambio en los patrones de consumo, donde los visitantes gastan más y buscan experiencias culturales, comunitarias y regionales, lo que amplía el impacto económico del turismo en todo el país.

