México, 1 de junio.- La presidenta Claudia Sheinbaum restó importancia a la reaparición pública de los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón, quienes participaron juntos en un evento en Chihuahua donde cuestionaron al gobierno federal, y aseguró que los exmandatarios representan un proyecto político que la mayoría de los mexicanos ya rechazó en las urnas.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum fue cuestionada sobre las declaraciones de Calderón, quien afirmó que México transita hacia un gobierno autoritario, así como sobre el significado político de la reaparición conjunta de los dos expresidentes panistas en medio de las críticas de la oposición al gobierno de la Cuarta Transformación.
La mandataria evitó confrontarse directamente con ambos exmandatarios, pero puso en duda el respaldo social con el que cuentan actualmente.
“Ya que cada quien haga su conclusión, la verdad no sé qué tan populares sean en México”, respondió.
Sin embargo, aprovechó el tema para lanzar una crítica de fondo al legado de los gobiernos panistas y a las propuestas que, a su juicio, buscan reinstalar políticas que fracasaron en el pasado, particularmente en materia de seguridad.
Sheinbaum recordó una frase del escritor Carlos Monsiváis para afirmar que “la doctrina del conservadurismo es la hipocresía” y acusó a los sectores opositores de carecer de autocrítica respecto a las decisiones tomadas durante los sexenios de Fox y Calderón.
“Hay mucha hipocresía. No hay autocrítica de lo que pasó en ese periodo”, sostuvo.
La presidenta señaló que detrás de los planteamientos expresados por Calderón se encuentra la intención de retomar la estrategia de combate frontal al crimen organizado que marcó su administración y que derivó en uno de los periodos más violentos de la historia reciente del país.
“Todavía hablan de mano dura, de una alianza contra el narcotráfico, de regresar a la guerra contra el narco. A eso llamaron”, afirmó.
Frente a los señalamientos de la oposición, Sheinbaum aseguró que su gobierno cuenta con un amplio respaldo ciudadano y que el proyecto de transformación mantiene el apoyo mayoritario de la población.
Incluso, destacó que las mediciones de opinión más adversas para su administración siguen reflejando niveles de apoyo superiores a los obtenidos cuando inició su gestión.
“En la peor de las encuestas tengo más apoyadores que los que recibí hace dos años”, señaló.
La mandataria sostuvo que su gobierno no actúa con base en coyunturas políticas ni responde a las críticas de manera inmediata, sino que mantiene una visión de largo plazo enfocada en la defensa de la soberanía nacional y en la consolidación del modelo impulsado por la Cuarta Transformación.
En ese contexto, afirmó que la principal diferencia entre su administración y los gobiernos representados por Fox y Calderón radica en la forma de entender la relación entre el Estado y la ciudadanía, así como en la defensa de la soberanía frente a presiones externas.
“Hay que defender la soberanía y continuar con la transformación”, expresó.

