Caracas, Venezuela, 25 de junio.- La cifra de víctimas por los dos poderosos terremotos que sacudieron Venezuela la tarde del miércoles podría superar las 10 mil personas, de acuerdo con una evaluación preliminar del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que advirtió sobre el riesgo de una catástrofe humana de enormes proporciones.
Los movimientos telúricos ocurrieron alrededor de las 18:00 horas (22:00 GMT). El primero alcanzó una magnitud de 7.2 y tuvo su epicentro a unos 160 kilómetros al oeste de Caracas.
Menos de un minuto después, un segundo sismo de magnitud 7.5 golpeó la misma región, provocando el colapso de edificios, daños severos en infraestructura y escenas de pánico en la capital venezolana.
Aunque las autoridades venezolanas han confirmado hasta ahora al menos 164 personas fallecidas y cerca de mil heridas, especialistas consideran que se trata apenas de un balance preliminar. Decenas de edificios permanecen derrumbados y cientos, e incluso miles de personas, podrían encontrarse atrapadas bajo los escombros.
La advertencia más alarmante provino del USGS, que activó sus modelos de estimación de víctimas y concluyó que existe una posibilidad significativa de que el número final de muertos rebase las 10 mil personas. Este escenario se sustenta en la intensidad de ambos terremotos, la cercanía con zonas densamente pobladas y la vulnerabilidad estructural de numerosas edificaciones.
De confirmarse esa proyección, Venezuela enfrentaría uno de los desastres naturales más mortíferos de su historia moderna y uno de los terremotos con mayor saldo de víctimas en América Latina en las últimas décadas.
Las imágenes que llegan desde Caracas muestran edificios reducidos a montañas de concreto, avenidas cubiertas de escombros y equipos de rescate trabajando contrarreloj para localizar sobrevivientes. Las autoridades han desplegado personal de emergencia, cuerpos de bomberos y fuerzas de seguridad en las zonas más afectadas.
La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, reconoció que aún es imposible determinar la magnitud real de la tragedia debido a que continúan las labores de búsqueda y rescate. Muchas áreas permanecen incomunicadas y los daños en servicios básicos complican la evaluación de la emergencia.
Desde Washington, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que podría existir un “número devastador de muertes” conforme avancen los trabajos de remoción de escombros. Asimismo, informó que su gobierno ofreció ayuda humanitaria y apoyo logístico para atender a los afectados.
Mientras continúan las operaciones de rescate, el temor crece entre autoridades y organismos internacionales ante la posibilidad de que la cifra de fallecidos aumente de manera dramática y supere el umbral de las 10 mil víctimas, una proyección que refleja la magnitud de la destrucción provocada por los dos sismos que golpearon al país sudamericano en cuestión de segundos.

