México, 21 de julio.- La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) entró este martes en una fase decisiva con el inicio, en la Ciudad de México, de la tercera ronda de conversaciones bilaterales entre los gobiernos de México y Estados Unidos, un proceso que tiene como principal objetivo atender diferencias técnicas y fortalecer la implementación del acuerdo sin recurrir a una renegociación integral.
Las reuniones, que se desarrollarán de este martes al 23 de julio en la sede de la Secretaría de Economía, congregan a los equipos técnicos de ambos países para revisar diversos aspectos relacionados con la operación del tratado comercial, en el marco del nuevo esquema de revisiones periódicas que busca mantener vigente y competitivo el acuerdo.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, recibió este martes a la delegación de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), con lo que dio inicio formal a los trabajos.
Durante el encuentro, el funcionario expresó su confianza en que las conversaciones “serán fructíferas”, al destacar la importancia de mantener un diálogo permanente entre los dos principales socios comerciales de América del Norte.
Se prevé que este miércoles se incorpore a las reuniones el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, quien encabezará la delegación estadounidense en la fase de mayor nivel político de las conversaciones.
El eje central de esta tercera ronda es la defensa de la competitividad de México dentro del mercado estadounidense.
Para el gobierno mexicano, la prioridad es conservar la ventaja arancelaria que ofrece el T-MEC frente a otros países, un factor que ha permitido al país consolidarse como el principal exportador hacia Estados Unidos y fortalecer la integración de las cadenas de suministro regionales.
Las mesas de trabajo abarcan algunos de los asuntos más sensibles de la relación comercial bilateral, entre ellos la industria automotriz, el comercio de acero y aluminio, las reglas de origen, los compromisos laborales, la agricultura y las regulaciones sobre servicios digitales.
La intención de ambos gobiernos es resolver diferencias específicas y prevenir controversias comerciales que puedan afectar el intercambio económico entre ambas naciones.
La revisión conjunta del T-MEC adquiere especial relevancia en un contexto de creciente competencia internacional y de reconfiguración de las cadenas globales de suministro, donde México ha ganado terreno como socio estratégico de Estados Unidos gracias al fenómeno de la relocalización de inversiones o nearshoring.
Marcelo Ebrard ha reiterado que mantener las condiciones preferenciales de acceso al mercado estadounidense representa una prioridad para el gobierno mexicano, ya que ello beneficia tanto a las empresas establecidas en el país como a millones de trabajadores vinculados a las exportaciones.
Los resultados de esta tercera ronda serán determinantes para encauzar la revisión formal del tratado y mantener la estabilidad del principal acuerdo comercial de América del Norte, del que depende una parte fundamental del crecimiento económico, la inversión y el empleo en México.

