México, 3 de mayo.- El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó una de sus críticas más duras contra Movimiento Regeneración Nacional (Morena), al acusar que la supuesta renovación de su dirigencia es “una simulación” para encubrir presuntos vínculos con el crimen organizado.
En un mensaje de tono frontal, el también senador sostuvo que los cambios internos en Morena no representan una transformación real, sino una estrategia para “distraer, ganar tiempo y engañar” a la ciudadanía.
Esto ocurre en un contexto donde el partido oficialista recientemente designó una nueva dirigencia nacional con el discurso de combatir la corrupción y fortalecer la unidad interna.
Moreno afirmó que el problema de fondo “no son los nombres en una oficina, sino lo que representan y lo que han hecho”, al insistir en que Morena mantiene prácticas que, a su juicio, lo vinculan con estructuras del crimen organizado.
El líder priista elevó el tono al acusar directamente que Morena ha construido una “narcoalianza” para llevar al poder a políticos ligados a grupos criminales, a quienes calificó como “narcopolíticos”.
“Ni cambiándose de nombre podrán limpiarse la sangre que tienen en las manos”, sostuvo, al asegurar que el partido guinda ha permitido la infiltración del crimen en la vida pública del país.
No es la primera vez que Moreno recurre a este señalamiento.
En reiteradas ocasiones ha acusado que Morena llegó al poder mediante “alianzas con el crimen organizado” y ha insistido en que se trata de un “narcopartido”.
En su posicionamiento, el dirigente del PRI también acusó a Morena de construir una narrativa de victimización, al denunciar una supuesta “ofensiva permanente” en su contra para ocultar, dijo, “conexiones inconfesables”.
Incluso comparó este discurso con el de gobiernos como el de Nicolás Maduro, al señalar que recurren a teorías de intervención extranjera para desviar la atención de los problemas internos.
Moreno fue más allá al acusar que Morena “defiende a los mismos narcopolíticos que impulsó y protegió”, y aseguró que el partido utiliza el aparato del Estado para encubrirlos.
El trasfondo de estas declaraciones no es menor.
La ofensiva del PRI se da en un momento en que la oposición ha intensificado sus ataques contra Morena por presuntos vínculos entre actores políticos y el narcotráfico, particularmente tras acusaciones surgidas desde Estados Unidos contra funcionarios en Sinaloa.
