México, 1 de octubre.- La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que el gobierno federal o la Fiscalía General de la República estén construyendo una segunda “verdad histórica” sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y aseguró que la investigación vigente se sustenta en nuevas líneas derivadas de evidencia científica.
Ante cuestionamientos sobre la posibilidad de que se esté armando otra versión de los hechos para obtener resultados en el caso, la mandataria fue enfática al señalar que no existe ninguna fabricación de pruebas y que, por tratarse de una investigación judicial, toda persona detenida tiene derecho a contar con una defensa ante un juez.
“Falso, falso”, respondió Sheinbaum al planteamiento de que se pretenda construir una segunda versión histórica.
Explicó que corresponde al Poder Judicial determinar si las pruebas presentadas por la Fiscalía son suficientes para acreditar la responsabilidad de una persona.
La presidenta destacó que el actual fiscal encargado de la investigación abrió nuevas líneas a partir del análisis de evidencia científica, además de considerar testimonios.
En contraste, señaló que una parte importante de la investigación inicial, realizada durante el gobierno de Enrique Peña Nieto y bajo la entonces Procuraduría General de la República encabezada por Jesús Murillo Karam, estuvo sustentada en declaraciones de personas detenidas.
Recordó que posteriormente diversos detenidos fueron liberados luego de que un juez determinara que algunos habían sido víctimas de tortura, situación que afectó la posibilidad de utilizar varios de esos testimonios como elementos probatorios. Indicó que este asunto permanece bajo análisis de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Sheinbaum también se refirió a la actuación de Murillo Karam y señaló que un juez determinó que continuara su proceso bajo prisión domiciliaria.
De acuerdo con la presidenta, las autoridades judiciales determinaron que el exprocurador había participado en la construcción de una narrativa que dio origen a la llamada “verdad histórica”.
La mandataria sostuvo que durante la administración de Andrés Manuel López Obrador también se incorporaron testimonios y otras evidencias a la investigación, pero que la llegada del nuevo fiscal permitió identificar inconsistencias y elementos que, según explicó, no habían sido investigados previamente.
Aseguró que las nuevas líneas de investigación han sido comunicadas a madres y padres de los estudiantes desaparecidos y afirmó que existe coincidencia con el procedimiento que actualmente se sigue.
“No hay ninguna fabricación de nada y, al contrario, hay mucha solidez en las pruebas que se están presentando”, sostuvo.
Sheinbaum insistió en que la búsqueda de justicia para los 43 estudiantes desaparecidos no puede realizarse al margen del debido proceso.
Subrayó que, aunque una persona sea detenida por su presunta participación en un delito, tiene derecho a una defensa y será un juez quien determine si existen elementos suficientes para mantenerla vinculada a un proceso.
La discusión surgió en medio de cuestionamientos sobre el Estado de Derecho y el riesgo de que, por la presión de esclarecer el caso, se termine construyendo una nueva versión de los hechos.
La presidenta respondió que precisamente por la gravedad del caso no se pueden fabricar pruebas y que las autoridades deben actuar conforme a la ley.
“En un caso tan delicado jamás se va a fabricar una prueba”, afirmó.
La presidenta también defendió el trabajo de la Fiscalía y aseguró que existen múltiples personas dedicadas a esclarecer lo ocurrido con los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa.
“Hay muchas personas que están trabajando para poder llegar a la verdad y a la justicia”, señaló.
Finalmente, Sheinbaum separó el caso Ayotzinapa de otros asuntos relacionados con personas privadas de la libertad sin sentencia y destacó que la Secretaría de Gobernación trabaja en mecanismos para

