México, 1 de septiembre.- La presidenta Claudia Sheinbaum convirtió su Segundo Informe de Gobierno en una defensa de los resultados de su administración, pero también en un mensaje político frente a las presiones internacionales, particularmente de Estados Unidos: “México es un país soberano y la soberanía no se negocia, no se entrega y no se comparte”, afirmó ante unos 300 invitados reunidos en el Patio Central de Palacio Nacional.
Durante una hora con siete minutos, la mandataria presentó un balance de sus primeros 23 meses al frente del Ejecutivo federal, en el que colocó como ejes la reducción de homicidios, los programas sociales, el aumento al salario mínimo, la inversión, la recuperación de la rectoría del Estado, la soberanía energética y la defensa de los mexicanos en Estados Unidos.
El informe inició a las 11:05 horas.
Sheinbaum llegó al Patio Central con traje sastre color lila, aretes discretos y zapatillas beige.
En primera fila estuvo su esposo, Jesús María Tarriba.
Desde el inicio, la presidenta sostuvo que su gobierno representa la continuidad de la Cuarta Transformación y aseguró que los recursos públicos se ejercen con austeridad y para beneficio de la población.
“No hemos comprado vehículos de lujo ni destinado recursos públicos a gastos innecesarios”, afirmó, al destacar que el gasto corriente se redujo en 200 mil millones de pesos respecto de 2024.
Uno de los momentos que generó mayor respaldo entre los asistentes fue cuando Sheinbaum destacó que el salario mínimo mensual pasó de 2 mil 800 pesos en 2018 a 9 mil 282 pesos en 2026, un incremento real de 154 por ciento.
En la frontera norte, agregó, alcanza 13 mil 409 pesos mensuales, mientras que el salario promedio de la economía formal llegó a 20 mil 212 pesos.
También presumió un nivel histórico de inversión extranjera directa de 35 mil millones de dólares durante el primer semestre de 2026, así como un crecimiento de la economía y una tasa de desempleo de 2.7 por ciento.
En materia de inflación, aseguró que no ha aumentado el precio de la gasolina regular ni del diésel y que 24 productos de la canasta básica redujeron su precio 12 por ciento en términos reales.
El llamado Plan México ocupó también un lugar central.
Sheinbaum destacó los incentivos para inversiones privadas, los 25 polos de desarrollo económico para el bienestar y la simplificación de trámites, además de proyectos de innovación tecnológica como un minivehículo eléctrico, diseño de semiconductores, satélites, monitoreo climático y vehículos aéreos no tripulados.
La presidenta afirmó que al cierre de 2026 los programas para el bienestar alcanzarán a 42 millones 860 mil 296 derechohabientes.
Entre ellos mencionó a 13.7 millones de adultos mayores que reciben pensión, 2.8 millones de mujeres de entre 60 y 64 años con Mujeres Bienestar, dos millones de personas con discapacidad y jóvenes beneficiarios de programas sociales.
En educación, resaltó que todos los estudiantes de secundaria pública reciben la beca Rita Cetina y que millones de alumnos de primaria y educación media superior cuentan con apoyos.
Además, destacó la creación de 156 mil nuevos espacios para educación media superior durante 2026 y la eliminación del examen de admisión en 17 entidades bajo el nuevo esquema “Mi derecho, mi lugar”.
En educación superior, aseguró que se han creado 245 mil 111 espacios adicionales en instituciones públicas durante los dos primeros años de gobierno.
En salud, Sheinbaum aseguró que su administración está revirtiendo décadas de abandono y destacó la conclusión y puesta en operación de 33 nuevos hospitales, además de unidades médicas, centros de salud y 650 quirófanos.
También resaltó el programa Salud Casa por Casa, mediante el cual 20 mil profesionales han realizado más de 23 millones de visitas a adultos mayores y personas con discapacidad.
En vivienda, informó que Infonavit, Fovissste y la Comisión Nacional de Vivienda tienen como meta construir 1.8 millones de viviendas para familias de menores ingresos. Afirmó además que cinco millones de familias dejaron atrás créditos considerados impagables.
Otro de los grandes capítulos fue el energético. Sheinbaum afirmó que el gobierno recuperó la rectoría sobre Pemex y la Comisión Federal de Electricidad, con una meta de incorporar 32 mil megawatts adicionales al sistema eléctrico nacional.
Destacó además la reducción de 20 mil millones de dólares en la deuda de Pemex y defendió la construcción de la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco.
Uno de los datos más esperados del informe fue el relacionado con seguridad.
Sheinbaum aseguró que los homicidios dolosos disminuyeron 51 por ciento desde su llegada a la Presidencia, equivalente a 44 homicidios menos cada día, y afirmó que julio de 2026 registró el promedio diario más bajo de los últimos 11 años.
Entre octubre de 2024 y julio de 2026, dijo, fueron detenidas 63 mil personas relacionadas con delitos y 207 objetivos prioritarios de organizaciones criminales.
También reportó el aseguramiento de 32 mil 824 armas de fuego y 519 toneladas de droga, además de la desarticulación de 2 mil 725 laboratorios clandestinos y áreas utilizadas para fabricar metanfetaminas.
La mandataria agradeció al Gabinete de Seguridad y sostuvo que la estrategia se basa en atención a las causas, consolidación de la Guardia Nacional, inteligencia e investigación y coordinación institucional.
Sin embargo, el momento político de mayor fuerza llegó al hablar de la relación con Estados Unidos.
Sheinbaum reconoció que existen dificultades, particularmente por el trato a mexicanos en territorio estadounidense y la muerte de 17 connacionales en centros de detención y operativos.
Afirmó que su gobierno mantendrá el diálogo y la cooperación, pero dejó clara su postura frente a cualquier intento de subordinación.
“En México queremos cooperación, diálogo y entendimiento con todas las naciones, pero cooperación no significa sometimiento, amistad no significa renunciar a nuestros principios”, declaró.
Y remató:
“México es un país soberano y la soberanía no se negocia, no se entrega y no se comparte.”
La frase provocó uno de los aplausos más prolongados del informe.
En el cierre, Sheinbaum lanzó también un mensaje hacia el interior de su movimiento político, al asegurar que dentro de la Cuarta Transformación no existen divisiones ni rompimientos.
“Aquí no hay divisiones, aquí no hay rompimientos, lo único que hay es la defensa del pueblo de México y su dignidad”, afirmó.
Durante el discurso hubo aplausos en momentos clave: por el aumento al salario mínimo, la reducción de precios de la canasta básica, el Plan México, las becas, los nuevos espacios educativos, la vivienda, los pueblos indígenas, la soberanía energética, el Tren Maya, la reducción de homicidios, la atención a damnificados por lluvias y la defensa de los mexicanos en Estados Unidos.
A las 12:12 horas concluyó el mensaje. Los invitados se pusieron de pie y despidieron a la Presidenta con aplausos.
Sheinbaum cerró con la frase que sintetizó el tono político de su Segundo Informe: “Vamos mejor y tenemos rumbo, porque ese rumbo lo marca el pueblo, que es nuestro camino y es nuestro destino.”

