México, 12 de mayo.- La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que no existe una crisis ni una tensión bilateral con Estados Unidos, pese a señalamientos recientes sobre presuntas injerencias, solicitudes de extradición y versiones sobre una supuesta vulneración a la democracia en México, al tiempo que defendió la soberanía nacional, cuestionó a la “comentocracia” y recurrió a encuestas de opinión para sostener que la percepción ciudadana es de estabilidad.
Durante su posicionamiento, la mandataria respondió a cuestionamientos sobre una presunta “amenaza de intervención” por parte de Estados Unidos, así como a acusaciones sobre el papel de consulados mexicanos y señalamientos que, dijo, provienen de notas periodísticas y no de posicionamientos oficiales del gobierno estadounidense.
Sheinbaum sostuvo que la relación bilateral con Estados Unidos se mantiene en buenos términos, aunque con diferencias puntuales en temas específicos.
“No hay tensión bilateral, no lo vemos así”, afirmó, al insistir en que existen “momentos de tensión” propios de la relación entre ambos países, pero sin llegar a una crisis diplomática.
En ese sentido, aclaró que algunas de las versiones que han circulado recientemente —como las supuestas acciones de consulados mexicanos en Estados Unidos— provienen de una nota periodística de la cadena CBS, y no de una postura oficial del gobierno estadounidense.
“Imagínense si se dejan llevar por notas periodísticas”, ironizó.
La presidenta también se refirió a temas de seguridad y justicia, particularmente a la solicitud de detención con fines de extradición de un gobernador en funciones, la cual dijo no compartir debido a la falta de pruebas dentro del sistema penal acusatorio mexicano.
“No nos parece que haya una orden de detención urgente sin sustento”, señaló.
Asimismo, reiteró su desacuerdo con casos en los que mexicanos han fallecido en centros de detención en Estados Unidos sin claridad sobre la protección de sus derechos humanos.
Sin embargo, destacó que la cooperación bilateral continúa en temas como el combate al tráfico de drogas, el control de armas y la atención a las adicciones.
“En lo esencial estamos de acuerdo”, afirmó.
Sheinbaum también reconoció diferencias en materia económica, como la imposición de aranceles a vehículos y acero por parte del gobierno estadounidense.
No obstante, subrayó que estas decisiones no son exclusivas contra México, sino medidas generales de política comercial.
“Es una decisión que toma el gobierno de Estados Unidos”, dijo, al señalar que México mantiene diálogo permanente para atender estos temas.
En medio de los cuestionamientos, la presidenta utilizó encuestas de opinión para sostener que la percepción pública no coincide con las narrativas de crisis difundidas en medios y redes sociales.
Mencionó una encuesta atribuida a De las Heras Demotecnia, así como otra medición en Sinaloa, señalando que la ciudadanía mantiene confianza y que el país “está bien”.
También cuestionó lo que llamó la influencia de la “comentocracia” y de redes sociales saturadas de “odio y bots”, afirmando que estas distorsionan la percepción pública.
“Si leemos todos los comentócratas, nos vamos con la finta”, sostuvo.
En ese contexto, llamó a no estigmatizar a entidades como Sinaloa, al que calificó como un estado trabajador y clave en la producción agrícola nacional.
Sheinbaum insistió en que el país mantiene gobernabilidad, que la población tiene mayor conciencia política y que existen avances sociales que contrastan con las críticas mediáticas.
“México pasó algo extraordinario: la gente tiene conciencia y vive mejor”, afirmó.
En medio de preguntas sobre escenarios políticos, también se planteó la posibilidad del regreso del expresidente Andrés Manuel López Obrador, aunque la mandataria no abordó directamente una confirmación o negación, sino que centró su respuesta en la estabilidad política actual y en la continuidad del proyecto de gobierno.

