La presidenta Claudia Sheinbaum deslindó al expresidente Andrés Manuel López Obrador de la decisión de Rubén Rocha Moya de regresar al gobierno de Sinaloa y rechazó las versiones que atribuyen al exmandatario haberle pedido al gobernador con licencia que retomara el cargo.
Ante las preguntas sobre si López Obrador había conversado con Rocha y le había recomendado regresar, Sheinbaum calificó esas versiones como “política ficción” y aseguró que no tiene información que sustente esa interpretación.
“No, no, no. Es por cierto que dicen que López Obrador le dijo a Rocha que regresara. No, es que la política ficción, vamos a llamarle así, porque de ciencia no tiene nada, la política ficción está a la orden del día”, respondió.
La mandataria afirmó que lo único que conoce actualmente sobre López Obrador es que se encuentra bien, sano y dedicado a escribir.
Explicó que mantiene comunicación ocasional con Beatriz Gutiérrez Müller, a quien conoce desde antes de su relación con el expresidente, para saber cómo se encuentran.
“Sé que está muy bien, que está sano, está contento, está bien y escribiendo”, señaló, al descartar así que tenga información de una supuesta intervención de López Obrador en la decisión de Rocha.
El deslinde adquiere relevancia en medio de la crisis política que atraviesa Sinaloa, luego de que Rocha Moya regresara al cargo tras 112 días de licencia y posteriormente solicitara nuevamente separarse de sus funciones.
Sheinbaum dejó claro que el retorno del mandatario estatal no fue una decisión consultada con el gobierno federal.
La presidenta aseguró que Rocha nunca se comunicó con ella para informarle o consultar su decisión de volver a ejercer como gobernador. “No he hablado con él, tampoco pienso hablar con él”, afirmó.
Más allá de las versiones sobre una eventual intervención de López Obrador, Sheinbaum sostuvo que ella personalmente consideró “imprudente” el regreso de Rocha, debido a que existen investigaciones abiertas de la Fiscalía General de la República relacionadas con señalamientos sobre 10 personas mencionadas por autoridades estadounidenses.
La presidenta rechazó especular sobre si el gobernador buscó regresar para conservar fuero ante posibles investigaciones.
Señaló que corresponde exclusivamente a la Fiscalía determinar si existen elementos de responsabilidad penal.
Explicó que las investigaciones incluyen el homicidio de Melesio Cuén, exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, así como el caso relacionado con la privación de la libertad y posterior entrega a Estados Unidos de Ismael “El Mayo” Zambada.
Precisó que las indagatorias comenzaron durante el gobierno de López Obrador y ahora son continuadas por la fiscal Ernestina Godoy.
Sheinbaum también rechazó que el retiro del respaldo político a Rocha por parte de Morena signifique que exista una acusación o presunción de vínculos con el crimen organizado.
Subrayó que se trató de una decisión política, mientras que cualquier responsabilidad judicial debe ser determinada por las fiscalías.
En este escenario, la presidenta marcó distancia tanto de las versiones que involucran a López Obrador como de las decisiones personales de Rocha.
Su postura, dijo, responde a una responsabilidad institucional: ningún interés individual puede estar por encima de los intereses de Sinaloa y de México.
“Me pareció imprudente su decisión”, sostuvo Sheinbaum, quien insistió en que, ante las investigaciones abiertas, lo pertinente era mantener la separación del cargo y permitir que la Fiscalía determine si existen o no responsabilidades.
