México, 20 de agosto.- La presidenta Claudia Sheinbaum justificó la decisión de México de abstenerse en la votación de la Organización de los Estados Americanos (OEA) relacionada con Nicaragua, al señalar que la postura responde a los principios constitucionales de política exterior, particularmente la no intervención y la autodeterminación de los pueblos.
Durante su conferencia, Sheinbaum explicó que la decisión de México no depende de que ella o el representante del país ante la OEA, Alejandro Encinas Rodríguez, estén de acuerdo o en desacuerdo con la situación política de Nicaragua, sino de la obligación de mantener una política exterior apegada a la Constitución.
“Es un asunto de autodeterminación de los pueblos y está establecido claramente en la Constitución”, sostuvo la mandataria al explicar las razones por las que México optó por la abstención.
La discusión en la OEA estuvo relacionada con una resolución para convocar a los cancilleres del continente a revisar la situación de Nicaragua y el anuncio de ese país de cancelar las próximas elecciones presidenciales.
Ante ello, la representación mexicana mantuvo una posición basada en la búsqueda de soluciones mediante el diálogo y los canales diplomáticos, en lugar de promover mecanismos que puedan derivar en una intervención externa.
Encinas Rodríguez reiteró esta postura al señalar que México cree en la no intervención y la autodeterminación de los pueblos, no únicamente como una convicción política, sino como principios establecidos en la Constitución que deben ser observados por cualquier representante mexicano encargado de la política exterior.
El representante mexicano sostuvo que esta posición obliga a mantener una relación internacional basada en el respeto a la soberanía de los países y descartó que la abstención implique una intención de intervenir directamente en la situación nicaragüense.
“No tendríamos por qué nosotros intervenir en Nicaragua”, afirmó al explicar que la postura mexicana responde a la relación diplomática con ese país y a los principios que históricamente han orientado la política exterior mexicana.
Encinas subrayó además que la defensa de estos principios no corresponde exclusivamente al actual gobierno, sino que ha formado parte de la política exterior de México incluso durante administraciones encabezadas por partidos distintos.
