México, 5 de octubre.- La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó la participación del embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, en la colocación de la primera piedra de una Academia Internacional de Capacitación Policial en Querétaro y advirtió que cualquier cooperación extranjera en materia de seguridad debe conducirse por los canales institucionales del gobierno federal.
El señalamiento de la mandataria se produjo después de que el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri, y el embajador estadounidense encabezaran el pasado 2 de octubre el inicio de la construcción del complejo, proyectado para capacitar a policías en la detección e intercepción de drogas, armas, dinero ilícito y otras formas de contrabando.
La academia estará ubicada en el complejo de seguridad RHINO y contempla una inversión superior a 30 millones de pesos.
Sheinbaum puso el acento no en la cooperación bilateral en sí misma, sino en la forma en que se concretó el proyecto.
Explicó que, de acuerdo con la información que recibió, en el acto no participaron representantes de la Secretaría de Relaciones Exteriores, de la Secretaría de la Defensa Nacional ni del Gabinete de Seguridad Federal.
“¿Cómo es que hay una primera piedra con un embajador de Estados Unidos y un gobernador mexicano y no con el Gabinete de Seguridad Federal?”, cuestionó la presidenta, al considerar que se trata de un asunto que involucra capacitación para enfrentar delitos que corresponden al ámbito federal.
La mandataria sostuvo que un gobierno estatal puede mantener cooperación internacional, pero cuando ésta involucra asuntos de seguridad y la participación de instituciones extranjeras, debe existir coordinación con las autoridades federales.
Recordó que México cuenta con disposiciones específicas para regular la relación de servidores públicos con agentes extranjeros.
Los lineamientos derivados de la Ley de Seguridad Nacional establecen obligaciones para los servidores públicos de los tres órdenes de gobierno cuando mantienen relaciones con agentes extranjeros en actividades de cooperación en materia de seguridad.
Además, la normativa contempla la intervención de la Secretaría de Relaciones Exteriores en la acreditación de agentes extranjeros que desarrollen determinadas actividades de seguridad en territorio nacional.
La Ley sobre la Celebración de Tratados también establece que las dependencias y organismos de los gobiernos federal, estatales y municipales deben mantener informada a la Secretaría de Relaciones Exteriores sobre acuerdos interinstitucionales que pretendan celebrar con gobiernos extranjeros u organizaciones internacionales, para que la Cancillería determine su procedencia.
En este contexto, Sheinbaum dijo que la cooperación con Estados Unidos no está en duda, pero insistió en que debe mantenerse dentro del marco institucional. Destacó que su gobierno mantiene una buena relación con el embajador Johnson y que éste ha contribuido a resolver distintos asuntos con el gobierno estadounidense.
Sin embargo, marcó una diferencia entre la colaboración diplomática y acciones que, por su naturaleza, requieren coordinación federal.
“Cualquier agencia, cualquier institución de Estados Unidos que quiera capacitar en México por razones de seguridad (…) tiene que pasar necesariamente por la Secretaría de Relaciones Exteriores y por la Ley de Seguridad Nacional”, afirmó.
La presidenta agregó que no considera, de entrada, que el acto constituya un delito, pero sostuvo que sí debe generar una explicación pública debido a las características del proyecto y a la participación directa de un representante diplomático estadounidense.
Como parte de esa postura, informó que solicitó al secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, que se comunique tanto con el embajador Johnson como con el gobernador Kuri para abordar el tema.
La controversia ocurre mientras Querétaro y Estados Unidos profundizan una cooperación en seguridad que, de acuerdo con el propio embajador, ha incluido más de 10 millones de dólares destinados durante la última década a capacitación y equipamiento de instituciones de seguridad de la entidad.
Johnson presentó la nueva academia como un proyecto para ampliar esa colaboración y fortalecer las capacidades de las autoridades mexicanas.
Así, el eje central planteado por Sheinbaum no es el intercambio de conocimientos con instituciones estadounidenses, sino quién coordina y bajo qué marco se desarrolla esa cooperación cuando se trata de seguridad nacional y combate al crimen organizado.
La presidenta también rechazó que sus declaraciones deban interpretarse como un rompimiento con Estados Unidos.
Aseguró que México mantendrá una relación institucional con Washington, pero que cuando existan desacuerdos o posibles actos de injerencia, el gobierno federal los señalará.
“Buscamos que el embajador tenga una relación institucional con el gobierno de México”, sostuvo Sheinbaum, al cerrar su posicionamiento sobre la academia policial de Querétaro.

