México, 27 de septiembre.- Al cerrar en el Zócalo capitalino su gira nacional de rendición de cuentas, la presidenta Claudia Sheinbaum colocó la defensa de la soberanía nacional como uno de los ejes centrales de su mensaje y advirtió que ninguna potencia extranjera ni élite económico-política tiene derecho a decidir el presente y el futuro de México.
Ante miles de personas reunidas en la Plaza de la Constitución, Sheinbaum sostuvo que la soberanía significa que solamente el pueblo mexicano debe determinar el rumbo de la nación y vinculó esta definición con las luchas históricas por la Independencia, la Reforma y la Revolución.
“Desde 1814 que ninguna potencia extranjera, ninguna élite económico-política tiene el derecho de dictar el presente y el futuro de nuestra patria, esa solo le pertenece al pueblo de México”, afirmó la mandataria durante su discurso.
La presidenta señaló que este principio continúa vigente y constituye una de las bases de la Cuarta Transformación.
En ese sentido, afirmó que México no quiere injerencias, intervencionismo ni violaciones a su territorio, porque, sostuvo, el país es independiente y soberano.
La definición fue planteada por Sheinbaum durante una extensa reflexión histórica sobre la consumación de la Independencia, fecha en la que coincidió el cierre de su gira de rendición de cuentas.
La mandataria destacó que las luchas que dieron origen al México independiente no sólo estuvieron relacionadas con la separación de España, sino también con demandas de libertad y justicia social.
Recordó que Miguel Hidalgo impulsó la abolición de la esclavitud y el fin del sistema de castas, mientras que José María Morelos incorporó a la causa insurgente principios como la igualdad ante la ley, la soberanía popular y la justicia social.
Para Sheinbaum, esos principios permanecen como referencias para la vida pública actual. Aseguró que independencia, soberanía, libertad, igualdad y democracia no son conceptos abstractos, sino conquistas históricas que fueron defendidas por generaciones de mexicanos.
La presidenta sostuvo que la historia nacional ha estado marcada por momentos en los que, desde su perspectiva, esos principios fueron puestos en riesgo.
Mencionó la invasión estadounidense, el intento de establecer una monarquía con Maximiliano de Habsburgo y el prolongado periodo de gobierno de Porfirio Díaz, acontecimientos que, dijo, provocaron respuestas populares para defender la soberanía y los derechos conquistados.
En su interpretación, la Cuarta Transformación forma parte de esa continuidad histórica. Afirmó que el movimiento que llegó al gobierno en 2018 surgió para defender conquistas sociales y constitucionales y que, en 2024, el pueblo decidió profundizar ese proceso con la llegada de la primera mujer a la Presidencia de México.
Sheinbaum vinculó esta visión con las reformas constitucionales aprobadas durante los dos primeros años de su administración. Destacó cambios relacionados con derechos sociales, democracia, igualdad y soberanía.
Entre las modificaciones que mencionó están el reconocimiento constitucional de la educación, la salud y la vivienda como derechos; las pensiones para adultos mayores y personas con discapacidad; el reconocimiento de los pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho público y la igualdad sustantiva de las mujeres.
También destacó la prohibición de la reelección para cargos de elección popular a partir de 2030 y las disposiciones contra el nepotismo.
En materia de soberanía, la presidenta resaltó particularmente las reformas relacionadas con la defensa del territorio y el rechazo a la injerencia extranjera.
Afirmó que el nuevo artículo 40 constitucional incorpora un párrafo contra intentos de intervención extranjera y señaló que el artículo 19 contempla la pena máxima para agentes extranjeros que intenten violar el territorio nacional.
Asimismo, destacó que Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad son reconocidas nuevamente por la Constitución como empresas públicas y que el agua es considerada un bien nacional y un derecho humano fundamental.
El mensaje presidencial tuvo como telón de fondo el cierre de una gira realizada durante 12 días por los 31 estados del país.
Sheinbaum informó que cerca de 850 mil personas participaron en las asambleas de rendición de cuentas y sostuvo que acudir a las plazas públicas forma parte de la identidad del movimiento que representa.
“Rendir cuentas en plaza pública es obedecer al pueblo”, afirmó al señalar que el pueblo es el único dueño de la soberanía nacional.
El discurso concluyó con un llamado a mantener la unidad entre gobierno y ciudadanía y con consignas en favor de la soberanía nacional, la justicia social, la libertad y la democracia.

