México, 24 de julio.- La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el gobierno de Estados Unidos reanudará la importación de ganado mexicano a partir de las últimas semanas de agosto, luego de que las autoridades estadounidenses consideraran suficientes los avances de México en el combate al gusano barrenador del ganado, una decisión que representa un importante alivio para el sector pecuario nacional y un nuevo paso en la normalización del comercio bilateral.
La mandataria informó que recibió una carta de la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, en la que se le comunica oficialmente la decisión de reabrir la frontera para las exportaciones de ganado mexicano.
De acuerdo con el anuncio, la reanudación del comercio iniciará por el puerto fronterizo de Agua Prieta, Sonora, durante las últimas semanas de agosto, y posteriormente se habilitarán dos cruces adicionales en el estado de Chihuahua, lo que permitirá restablecer gradualmente el flujo de exportaciones hacia el mercado estadounidense.
Ante este anuncio, Sheinbaum instruyó a las dependencias federales involucradas a acelerar los trabajos de coordinación con las autoridades estadounidenses para que toda la infraestructura sanitaria, logística y administrativa esté lista antes de la reapertura.
La presidenta calificó la decisión como “una gran noticia” para los productores pecuarios del país, quienes durante meses enfrentaron restricciones comerciales derivadas de la presencia del gusano barrenador, una plaga que obligó a reforzar las medidas sanitarias y de vigilancia zoosanitaria para evitar su propagación.
Reconoció el esfuerzo realizado por los ganaderos mexicanos para contener la enfermedad, así como la colaboración permanente con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), instituciones responsables de implementar las acciones de control y erradicación.
Asimismo, expresó un reconocimiento especial a Julio Berdegué, y a Columba López, por el trabajo técnico y de coordinación que permitió atender las exigencias sanitarias planteadas por las autoridades estadounidenses.
Sheinbaum subrayó que la reapertura confirma que la estrategia de diálogo y cooperación entre ambos países ofrece resultados concretos cuando existe respeto mutuo.
“Este es un nuevo ejemplo de que el diálogo, la cooperación y la colaboración con respeto mutuo entre México y Estados Unidos rinden grandes resultados en beneficio de nuestros pueblos”, afirmó.
Finalmente, la mandataria agradeció a la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, por mantener una relación institucional que permitió avanzar en la solución del problema sanitario y restablecer un intercambio comercial de gran importancia para el sector ganadero mexicano.
Por su parte, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó la reapertura gradual de la frontera para la importación de ganado mexicano, luego de más de un año de restricciones impuestas por la presencia del gusano barrenador del Nuevo Mundo (NWS), una decisión que representa un avance para la recuperación del comercio pecuario entre ambos países, aunque estará sujeta al cumplimiento de estrictas medidas sanitarias.
La dependencia estadounidense informó que el reinicio de las exportaciones se realizará de manera coordinada y por fases, conforme México cumpla con el Plan de Acción Conjunto acordado entre ambos gobiernos para contener y erradicar la plaga.
Como primer paso, el puerto fronterizo de Douglas, Arizona, reabrirá el próximo 24 de agosto de 2026para recibir ganado proveniente de México. Paralelamente, el gobierno estadounidense iniciará los preparativos operativos para la eventual reapertura de los cruces de Santa Teresa y Columbus, en Nuevo México, aunque ello dependerá de la evaluación sanitaria posterior.
El USDA precisó que todos los animales que ingresen a territorio estadounidense serán sometidos a una inspección completa por parte del Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS), con el propósito de garantizar que no presenten signos de infestación por el gusano barrenador.
La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke L. Rollins, aseguró que la prioridad del gobierno estadounidense sigue siendo impedir que la plaga llegue a su territorio y empujar su erradicación hacia el sur del continente.
“Proteger a Estados Unidos del gusano barrenador del Nuevo Mundo y expulsar esta plaga de México de vuelta al Istmo de Darién es una prioridad máxima para el USDA”, afirmó.
La funcionaria reconoció que el cierre de los puertos fronterizos durante el último año fue una medida complicada para ambos países, pero sostuvo que resultó indispensable para contener la propagación del parásito y proteger a la industria ganadera estadounidense.
“El cierre de los puertos de entrada del sur durante el último año ha sido una medida difícil, pero necesaria. Gracias al trabajo realizado por el gobierno federal, los estados, las autoridades locales y el sector ganadero, ahora es seguro reabrir el puerto de Douglas dentro de 30 días para reanudar el transporte de ganado, una tradición comercial que se remonta a cientos de años”, señaló.
Sonora y Chihuahua, los primeros beneficiados
El USDA explicó que Sonora y Chihuahua serán las primeras entidades autorizadas para reanudar las exportaciones, debido a que son consideradas las regiones mexicanas con menor riesgo sanitario.
La dependencia destacó que ambos estados cuentan con programas de inspección consolidados, mecanismos permanentes de vigilancia epidemiológica y una ventaja geográfica, al encontrarse alejados de la zona sur de México, donde se concentra la mayor parte de los casos detectados del gusano barrenador.
Como parte de la evaluación de riesgos, el USDA indicó que el caso activo más cercano al puerto de Douglas fue detectado el 22 de julio de 2026, aproximadamente a 325 millas (unos 523 kilómetros) de distancia, un margen que, según las autoridades estadounidenses, permite reanudar de manera controlada el intercambio comercial.
Una vez que se evalúen los resultados de esta primera fase y se confirme que no existen nuevos riesgos sanitarios, el APHIS determinará si procede la reapertura de los cruces de Santa Teresa y Columbus, los cuales también permitirían el ingreso de ganado bovino, bisontes y caballos vivos.
