México, 25 de agosto.- A poco más de un año de su puesta en marcha, el programa Salud Casa por Casa acumula casi 25 millones de consultas y visitas médicas a adultos mayores y personas con discapacidad, además de haber permitido canalizar a cerca de 900 mil personas a instituciones del sector salud por presentar condiciones que requieren atención especializada.
La secretaria de Bienestar, Leticia Ramírez Amaya, destacó que el programa, creado por la presidenta Claudia Sheinbaum, se ha convertido en una estrategia de prevención, atención y seguimiento directamente en los hogares, con una plantilla de 20 mil profesionales de la salud, principalmente enfermeras y enfermeros, que recorren el territorio nacional.
El principal avance, explicó, se concentra en las visitas domiciliarias. Hasta ahora se han realizado 12 millones 270 mil primeras visitas, en las que se integra el expediente clínico de cada beneficiario mediante una tableta electrónica. A ello se suman alrededor de 7 millones de segundas visitas y cerca de 4 millones de terceras visitas, con el objetivo de mantener un seguimiento periódico de los pacientes.
Durante las consultas, el personal toma signos vitales, mide peso y talla, realiza pruebas rápidas para detectar diabetes, hipertensión, alteraciones de glucosa, colesterol y triglicéridos, además de pruebas de agudeza visual.
En total, se han practicado 17.1 millones de pruebas para detectar factores de riesgo y enfermedades crónico-degenerativas.
Uno de los datos que, de acuerdo con la funcionaria, muestra el impacto del programa es la atención de 44 mil 495 casos de urgencia detectados durante las visitas domiciliarias.
Para responder ante estas situaciones existe un centro de atención telefónica integrado por 100 médicos y médicas, que orientan al personal en territorio y apoyan en la atención de emergencias.
La estrategia también opera como un mecanismo de enlace con el sistema público de salud.
Las enfermeras y enfermeros pueden referir a los beneficiarios al IMSS, IMSS-Bienestar, ISSSTE y servicios médicos de Pemex cuando detectan descontrol en padecimientos como hipertensión o alteraciones de glucosa.
Hasta el momento, casi 900 mil personas han sido canalizadas para recibir atención en estas instituciones.
Ramírez Amaya resaltó que el modelo busca que los beneficiarios sean atendidos de manera continua por el mismo personal de salud, de modo que exista una relación de confianza y seguimiento. Señaló que muchos adultos mayores ya reconocen a las enfermeras, enfermeros y médicos que visitan sus domicilios de manera periódica.
El programa enfrenta, sin embargo, diferencias en su avance entre entidades. Baja California, Nuevo León y Ciudad de México registran porcentajes menores de cobertura respecto de su población objetivo, situación que la secretaria atribuyó a una mayor oferta de empleo para profesionales de la salud en esas entidades.
Por ello, Bienestar mantiene abierta la convocatoria para incorporar a más enfermeras, enfermeros y médicos al programa.
El personal cuenta con identificación, fotografía y código QR, uniforme oficial y un maletín equipado con termómetro, oxímetro, tiras para pruebas rápidas y otros instrumentos.
Para el gobierno federal, el objetivo central es llevar la prevención hasta el domicilio y detectar oportunamente problemas de salud antes de que se conviertan en emergencias.
Ramírez Amaya calificó a Salud Casa por Casa como el programa de prevención en salud más importante del mundo, al sostener que su fortaleza radica en acercar atención médica y seguimiento a una población que enfrenta mayores dificultades para trasladarse a una clínica u hospital.

