México, 28 de octubre.- La reestructuración en el Instituto Nacional Electoral (INE), tras la salida de Guadalupe Taddei Zavala de la presidencia, comenzó con la renuncia de 12 funcionarios que formaban parte de su círculo más cercano de colaboradores, mientras las autoridades del organismo revisan si existen auditorías pendientes que pudieran tener implicaciones en la entrega de sus finiquitos.
La consejera presidenta provisional del INE, Blanca Cruz, informó que las 12 personas presentaron sus renuncias de manera voluntaria y que se analizará la situación administrativa de cada una, particularmente para determinar si están relacionadas con alguna auditoría en curso.
El aspecto más relevante de esta decisión es que la salida de los colaboradores no necesariamente representa el cierre inmediato de sus responsabilidades administrativas, pues el instituto deberá revisar si existen procedimientos pendientes antes de resolver lo correspondiente a sus pagos de separación.
Entre quienes dejaron sus cargos destaca Carlos Daniel Luna Rosas, quien anteriormente se desempeñó como asesor de representantes de Morena ante el Consejo General del INE y posteriormente se incorporó al equipo directo de Guadalupe Taddei como jefe de Oficina.
Luna Rosas figuraba entre los colaboradores de mayor cercanía con la anterior presidenta del organismo electoral, debido a las funciones que desempeñaba dentro de su oficina.
Asimismo, se ha señalado que durante su paso por el instituto su pareja sentimental obtuvo un empleo dentro del organismo, circunstancia que podría generar cuestionamientos sobre los mecanismos de contratación y eventuales conflictos de interés, aunque por sí sola no acredita alguna irregularidad administrativa.
La salida de estos funcionarios ocurre en el contexto del relevo en la conducción del INE, luego de la renuncia de Guadalupe Taddei y la llegada de Blanca Cruz a la presidencia provisional.
Por ahora, la presidenta provisional no ha informado que las 12 personas estén sujetas a investigaciones por irregularidades, sino que se revisará si alguna aparece relacionada con auditorías que actualmente se encuentren en desarrollo.
Tampoco se ha determinado públicamente que exista una retención definitiva de finiquitos, por lo que
