México, 21 de abril.- Tras el ataque armado registrado en la Zona Arqueológica de Teotihuacán, autoridades federales anunciaron un reforzamiento inmediato de la seguridad en todas las zonas arqueológicas y principales destinos turísticos del país, con el incremento de presencia de la Guardia Nacional, la revisión de protocolos de acceso y la implementación de medidas tecnológicas de control.
El hecho, calificado como inédito por el gobierno de México, dejó un saldo de 13 personas lesionadas y la muerte del agresor, quien de acuerdo con las investigaciones actuó solo, presentaba posibles rasgos de trastornos psicológicos y habría estado influenciado por episodios violentos ocurridos en el extranjero.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la respuesta de las fuerzas federales fue “rápida, contundente y eficaz”, lo que permitió neutralizar al atacante en cuestión de minutos.
“Elementos de la Guardia Nacional actuaron con rapidez, valentía y determinación. El agresor fue localizado y neutralizado tras ser herido en una pierna, lo que evitó que continuara atacando y probablemente privara de la vida a más personas”, explicó.
El funcionario detalló que, al verse rodeado por las fuerzas de seguridad, el agresor se quitó la vida, por lo que no hubo detención. Asimismo, lamentó los hechos y expresó solidaridad con las víctimas y sus familias.
Harfuch anunció que, por instrucciones de la Presidencia de la República, se reforzará de inmediato la seguridad en zonas arqueológicas y espacios turísticos del país.
Entre las medidas destacan:
- Incremento de presencia de la Guardia Nacional en coordinación con autoridades locales.
- Reforzamiento de revisiones preventivas en accesos.
- Revisión de protocolos de ingreso a recintos arqueológicos.
- Fortalecimiento de sistemas de videovigilancia.
- Inicio de coordinación con la Secretaría de Cultura para nuevos protocolos.
- Ampliación del patrullaje físico y cibernético con apoyo del Centro Nacional de Inteligencia.
“Seguiremos actuando con inteligencia y plena coordinación para proteger a la ciudadanía y a quienes visitan nuestro país”, afirmó.
La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que se trata de un hecho sin precedentes en el país y pidió no especular sobre posibles vínculos con la delincuencia organizada.
Explicó que, con base en las investigaciones ministeriales, el agresor habría actuado de manera individual y con posibles problemas de salud mental, además de una posible imitación de hechos violentos ocurridos en el extranjero.
“Es la primera vez que ocurre algo así en México. No hay, hasta ahora, elementos que lo vinculen con delincuencia organizada. Es un hecho aislado que debe investigarse a fondo”, indicó.
La mandataria reconoció que actualmente los sitios arqueológicos no cuentan con arcos de seguridad ni detectores de metal, al no haberse presentado anteriormente incidentes de esta naturaleza.
Sin embargo, aseguró que la situación obliga a fortalecer los controles de acceso:
“Evidentemente ahora tenemos que reforzar la seguridad para evitar que una persona entre con un arma de fuego a un sitio arqueológico o turístico”, afirmó.
Sheinbaum informó que ya instruyó a las secretarías de Seguridad y Cultura a coordinarse para instalar medidas como revisiones más estrictas, mayor presencia de la Guardia Nacional y, en el mediano plazo, la posible instalación de arcos de rayos X.
Asimismo, destacó que el gobierno también reforzará la vigilancia en redes sociales como parte de la prevención de riesgos, y adelantó un programa de fortalecimiento de valores, salud mental e integración familiar.
Las autoridades federales coincidieron en que el caso de Teotihuacán representa un punto de inflexión en la política de seguridad de espacios culturales y turísticos.
El gobierno de México confirmó que se realizará una revisión integral de todos los sitios arqueológicos del país para reforzar la seguridad y evitar la entrada de armas u objetos prohibidos.
El objetivo, subrayaron, es garantizar la protección de visitantes nacionales y extranjeros, así como del patrimonio cultural, sin afectar el acceso público a estos espacios.

