México, 17 de mayo.- Cuando el disparo de Jordan Carrillo se incrustó en la portería hidalguense, Efraín Juárez explotó en emoción. Gritó, corrió, saltó, levantó el puño y se fundió en un abrazo con su cuerpo técnico antes de limpiarse el sudor de la frente. Más que un festejo, fue un desahogo.
El técnico universitario sabía que todavía quedaba mucho tiempo en el reloj, pero también entendía que ese gol podía definir la eliminatoria. Y así sucedió.
Con un extraordinario tiro libre del extremo mexicano al minuto 55, los Pumas derrotaron 1-0 al Pachuca en el partido de vuelta de las semifinales y sellaron su pase a la final del Clausura 2026 gracias al empate global 1-1 y a su mejor posición en la tabla.
El Club Universidad Nacional volverá a disputar una final de Liga MX después de cinco años y 10 torneos de ausencia. La ansiada “Octava” está más cerca que nunca del Pedregal.
Ahora, el conjunto auriazul buscará el título frente al Cruz Azul en una serie que promete intensidad, historia y máxima presión para dos instituciones obligadas a conquistar el campeonato. La vuelta se disputará en el estadio Olímpico Universitario.
Desde el arranque, los universitarios dejaron claras sus intenciones ofensivas. Sabían que necesitaban el gol que les permitiera asumir el control del encuentro y jugar con mayor tranquilidad.
Sin embargo, Robert Morales no tuvo su noche más fina frente al arco. El delantero paraguayo desperdició dos oportunidades claras: primero estrelló un cabezazo en el travesaño y después mandó un disparo por encima de la portería defendida por Carlos Moreno.
Pese a las fallas, los locales no renunciaron al ataque y mantuvieron la intensidad, convencidos de que la clasificación estaba al alcance.
Con el paso de los minutos, Pachuca reaccionó, se adueñó del balón y equilibró el partido. Los Tuzos intentaron imponer condiciones, manejar el ritmo y generar peligro en el área universitaria. No llegaron a Ciudad Universitaria para especular ni conformarse con el marcador.
El equipo hidalguense peleó hasta el final por el boleto a la final, pero terminó pagando caro su esfuerzo. El golazo de Jordan Carrillo desde larga distancia terminó por sepultar sus aspiraciones.
Con dramatismo y sufrimiento en los minutos finales, Pumas resistió la presión, conservó la ventaja y consumó una clasificación que ilusiona a toda su afición con volver a levantar el título del futbol mexicano.
