México, 14 de septiembre.- La oposición en el Senado lanzó una dura advertencia sobre el papel que desempeña el Instituto Nacional Electoral (INE) de cara al proceso electoral de 2027 y acusó al organismo de permitir condiciones que podrían poner en riesgo la certeza del voto, particularmente por la determinación de contabilizar boletas que no hayan sido dobladas antes de ser depositadas en las urnas.
Senadores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano coincidieron en que el INE debe explicar y corregir cualquier criterio que permita contabilizar boletas sin doblez, al considerar que esta medida genera dudas sobre la legalidad y certeza de los sufragios y podría convertirse en un mecanismo para alterar resultados en las mesas de votación.
El coordinador del PAN en el Senado, Ricardo Anaya, cuestionó directamente la lógica de esta determinación.
“Una hoja que no está doblada, entonces, ¿cómo la metieron a la urna?”, planteó al advertir que el criterio debe corregirse porque, de mantenerse, enviaría un mensaje negativo y podría anticipar un escenario de fraude electoral.
Anaya sostuvo que el problema no se limita a las boletas, sino que forma parte de una preocupación más amplia sobre la actuación del árbitro electoral.
Señaló que el INE permanece ausente ante lo que calificó como violaciones sistemáticas a la legislación electoral, entre ellas campañas anticipadas y actos de promoción política.
El panista acusó además a Morena de haber tomado el control de prácticamente todos los órganos del Estado, incluido el organismo electoral.
A su juicio, esto representa una nueva transición hacia un régimen de corte autoritario, caracterizado por la ausencia de contrapesos y por la concentración del poder político.
“Por eso estamos viviendo una segunda transición de regreso a un régimen de corte autoritario”, afirmó.
En la misma línea, el coordinador del PRI en el Senado, Manuel Añorve, advirtió que el riesgo es todavía mayor y acusó al gobierno federal y a Morena de estar construyendo lo que denominó un “fraude maquinado” y ya anunciado.
El priista sostuvo que permitir el conteo de boletas sin doblar podría facilitar que, en la mesa de votación, se orienten triunfos electorales en favor de candidatos de Morena.
Por ello, exigió al INE garantizar imparcialidad y seguridad en el proceso, al advertir que el voto debe ser democrático y no estar orientado hacia ninguna fuerza política.
Añorve fue más allá y acusó una supuesta “cooptación” del órgano electoral.
Afirmó que el INE ya recibe “línea” del gobierno de Morena y consideró que la presencia de la secretaria de Gobernación durante la apertura del proceso electoral constituye una señal de la cercanía entre el gobierno federal y el instituto.
Desde Movimiento Ciudadano, su coordinador en el Senado, Clemente Castañeda, también reclamó al INE ofrecer explicaciones puntuales sobre los señalamientos que pesan sobre el organismo y sobre su actuación rumbo al próximo proceso electoral.
Castañeda consideró que el instituto debe recuperar plenamente su papel de árbitro electoral y no convertirse en espectador de las irregularidades.
Señaló que Movimiento Ciudadano ha denunciado campañas adelantadas y lo que calificó como un “fraude a la ley” por parte de Morena para posicionar anticipadamente a posibles candidatos.
El legislador emecista también afirmó que existe una presión permanente de Morena sobre el INE y sostuvo que algunos consejeros y consejeras parecen actuar políticamente en favor de ese partido, en lugar de desempeñarse como garantes de la elección.
Aseguró que la situación es suficientemente grave para poner en entredicho el proceso electoral en su conjunto, al considerar que el organismo enfrenta una presión que, en su opinión, podría llegar a la “cooptación” por parte de Morena y del régimen.
Los tres coordinadores coincidieron, desde sus respectivas posiciones, en exigir al INE actuar como un árbitro imparcial, revisar sus criterios y evitar cualquier decisión que genere dudas sobre la autenticidad de los votos.
La oposición advirtió que, si el órgano electoral no corrige lo que considera señales de laxitud y falta de imparcialidad, el riesgo será que las disputas electorales terminen resolviéndose en la mesa y no mediante la voluntad expresada por los ciudadanos en las urnas.

