México, 22 de septiembre.- México registró en 2025 una población de 130.9 millones de habitantes, con una estructura demográfica en la que las mujeres representaron 51.9 por ciento y los hombres 48.1 por ciento; sin embargo, uno de los principales hallazgos de la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) es que el país avanza hacia un menor ritmo de crecimiento poblacional y una reducción en el número de integrantes de los hogares.
Al presentar los resultados, la presidenta del INEGI, Graciela Márquez Colín, destacó que la tasa de crecimiento promedio anual de la población que reside en viviendas particulares habitadas se ubicó en 0.7 por ciento, por debajo del 1.0 por ciento registrado entre 2015 y 2020.
La reducción también se refleja en la fecundidad.
El promedio de hijas e hijos nacidos vivos de las mujeres de 12 años y más pasó de 2.1 en 2020 a 1.9 en 2025, mientras que la mitad de la población tenía 32 años o menos.
En contraste con el menor crecimiento demográfico, el número de viviendas particulares aumentó de manera significativa.
De acuerdo con Manuel Rodríguez Abreu, director general de Estadísticas Sociodemográficas del INEGI, entre 2020 y 2025 el número de viviendas pasó de 35.2 a 39.7 millones, equivalente a un crecimiento promedio anual de 2.2 por ciento.
No obstante, estas viviendas están habitadas, en promedio, por menos personas.
El número de ocupantes por vivienda disminuyó de 3.6 a 3.3 habitantes en el mismo periodo, un cambio que refleja la transformación en la composición de los hogares mexicanos.
El Estado de México concentró la mayor población del país, seguido por la Ciudad de México, Jalisco y Veracruz. En contraste, Colima, Baja California Sur y Campeche registraron las menores poblaciones.
La encuesta también documentó fenómenos relacionados con la movilidad de la población.
Alrededor de 1.6 millones de personas cambiaron su lugar de residencia debido a la violencia o la inseguridad delictiva, de acuerdo con los resultados presentados por el INEGI.
En materia de salud, 72.5 por ciento de la población estaba afiliada a alguna institución, mientras que 6.9 por ciento reportó contar con un seguro privado.
Otro cambio relevante se observó en los ingresos de los hogares.
Entre 2020 y 2025 aumentó de 38.5 a 50.1 por ciento la proporción de hogares donde al menos una persona recibió ingresos monetarios de fuentes distintas al trabajo.
Los hogares con beneficiarios de programas de gobierno pasaron de 25.0 a 41.4 por ciento, mientras que aquellos con integrantes que recibieron ingresos por jubilación o pensión aumentaron de 13.0 a 16.6 por ciento.
La Encuesta Intercensal también mostró avances educativos: la tasa de analfabetismo entre la población de 15 años y más disminuyó de 4.8 a 3.7 por ciento.
En el ámbito económico, 55 de cada 100 personas de 12 años y más participaban en actividades económicas.
En cuanto a identidad y movilidad territorial, 82.2 por ciento de las personas nació en la misma entidad federativa donde residía al momento de la encuesta.
Además, 24.2 millones de personas se consideraron indígenas, equivalentes a 18.6 por ciento de la población, mientras que 2.1 millones se reconocieron como afromexicanas, 1.6 por ciento del total.
Las personas con discapacidad representaron 4.9 por ciento de la población y 1.1 por ciento reportó algún problema o condición mental.
En materia de conectividad, el acceso a teléfono celular aumentó de 88.1 a 94.5 por ciento, lo que confirma la creciente presencia de estas tecnologías en los hogares.
Los resultados fueron generados a partir de información recopilada entre el 6 de octubre y el 14 de noviembre de 2025, mediante una muestra de poco más de 7.3 millones de viviendas particulares

