México, 30 de septiembre.- Las encuestas utilizadas por Morena para definir a sus candidaturas volvieron al centro de la discusión interna, luego de las inconformidades registradas en los procesos recientes.
Senadores del partido cerraron filas en torno a este mecanismo, aunque plantearon matices sobre su funcionamiento, alcance y la necesidad de garantizar que las mediciones representen adecuadamente a la población consultada.
La senadora Margarita Valdés consideró que, pese a las críticas, actualmente no existe una alternativa que ofrezca mayores garantías para seleccionar a quienes competirán por Morena.
Recordó que cuando fue postulada al Senado en 2018 había menor interés por las candidaturas del partido, mientras que ocho años después existe una mayor competencia por los espacios de elección popular.
En entrevista, sostuvo que las encuestas son preferibles frente a otros mecanismos como la tómbola o decisiones basadas en relaciones personales.
“Y las encuestas se me hacen un método mucho más efectivo que la tómbola, se me hace un método mucho más efectivo que el compadrasgo, el dedazo, el yo te invito. Entonces, creo, estoy convencida de que ahorita las encuestas están dando buenos resultados. Creo que de hace un año a la fecha se mejoraron mucho, se preguntan muchas situaciones del candidato y se van a tomar en cuenta positivos y negativos”, declaró.
Aseguró que el método ha mejorado durante el último año, al incorporar una evaluación más amplia de los aspirantes, incluyendo aspectos positivos y negativos de cada perfil.
Valdés rechazó además haber observado manipulación de los resultados. Explicó que ha participado en procesos de selección de Morena en 2018, 2021, 2024 y 2025 y afirmó que, desde su experiencia, no ha constatado que las mediciones sean alteradas para favorecer a algún aspirante.
La senadora atribuyó las inconformidades de quienes no resultan seleccionados a la propia naturaleza de la competencia política.
En tanto, Verónica Camino puso el acento en la metodología.
Advirtió que una encuesta realizada en un grupo reducido o concentrada en un mismo punto de una ciudad, sin una adecuada dispersión territorial, puede perder confiabilidad. Por ello, consideró fundamental que las mediciones tengan una muestra correctamente distribuida.
“Hoy el método de encuestas es lo que mayor confiabilidad le puede dar al partido.Y efectivamente podemos tener mucha cercanía con la gente, pero si alguna otra persona tiene mayor cercanía, solo una encuesta lo puede definir. Yo estoy en el mismo punto de la presidenta, tenemos que, mientras no haya otro método para utilizar que nos dé mayor certeza, este debe ser”, opinó.
Camino, quien recordó que compitió en 2024 por la coordinación de su estado y no obtuvo la designación, defendió las encuestas como el instrumento que actualmente ofrece mayor certeza.
Añadió que, ante la necesidad de construir acuerdos con otras fuerzas políticas, contar con una medición que permita conocer el respaldo de los distintos perfiles resulta particularmente relevante.
La senadora también destacó que, según su versión, Morena ha avanzado en la transparencia de las encuestas, al proporcionar información sobre las preguntas y el valor asignado a cada una.
Una posición distinta en cuanto al alcance de las encuestas expresó el senador Óscar Cantón, quien sostuvo que estas no deben interpretarse como el único elemento que determina quién será designado.
Explicó que se trata de una herramienta de valoración que debe considerar factores como honestidad, cercanía con la población y posibilidades de triunfo electoral, además de la popularidad.
Cantón señaló que, de acuerdo con lo que conoce, Morena realiza una encuesta y posteriormente recurre a encuestas espejo de empresas privadas, aunque aclaró que no participa actualmente en los trabajos internos del partido y que corresponde a la Comisión Nacional de Elecciones explicar cómo se realizan las mediciones.

