México, 25 de agosto.- La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que el senador de Morena, Enrique Inzunza debe separarse de su cargo mientras enfrenta investigaciones de autoridades mexicanas, al establecer que el mismo criterio aplicado a otros integrantes de la llamada Cuarta Transformación, debe prevalecer en su caso.
Cuestionada sobre el posible regreso del legislador y sobre si debería solicitar licencia luego de que autoridades de Estados Unidos lo hayan requerido y la Fiscalía General de la República (FGR) lo haya citado a comparecer, Sheinbaum respondió que mantiene la misma postura que expresó un día antes respecto al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
“Considero lo mismo en todos los casos que están bajo investigación de la Fiscalía”, afirmó.
Aunque señaló que la decisión formal corresponde a cada funcionario, la presidenta fue clara al fijar el criterio político que, dijo, debe aplicarse a cualquier senador, legislador o integrante del movimiento de transformación que esté relacionado con una investigación: primero debe separarse del cargo para permitir que las instituciones realicen su trabajo sin interferencias.
“Cada quien tiene una decisión frente a la gente, frente al pueblo”, señaló.
La postura de Sheinbaum coloca la solicitud de licencia de Inzunza como el principal punto de la controversia, pues el senador enfrenta un escenario en el que convergen un requerimiento de autoridades estadounidenses y una comparecencia ante la FGR.
La presidenta aclaró, sin embargo, que solicitar licencia no equivale a considerar culpable al legislador.
Subrayó que cualquier acusación debe sustentarse en pruebas y que corresponde a las instituciones de procuración de justicia determinar si existen elementos para proceder.
En ese sentido, marcó una segunda línea de defensa: México debe tomar sus propias decisiones y ningún gobierno extranjero puede sustituir a las instituciones mexicanas.
Sheinbaum exigió que cualquier solicitud de detención o extradición proveniente del Departamento de Justicia de Estados Unidos esté acompañada de pruebas y cumpla con las leyes mexicanas y el sistema penal acusatorio.
“En México decidimos los mexicanos”, enfatizó.
La mandataria rechazó que una acusación difundida por autoridades extranjeras, medios de comunicación o redes sociales sea suficiente para declarar culpable a una persona.
Advirtió además sobre lo que calificó como propaganda política y noticias falsas que pueden generar juicios anticipados.
No obstante, sostuvo que esta defensa de la presunción de inocencia no debe confundirse con la responsabilidad política de quienes ocupan cargos públicos.
Para Sheinbaum, cuando existe una investigación de la Fiscalía, el funcionario debe dar un paso al costado y permitir que las autoridades actúen, mientras se determina si existen o no responsabilidades.
La presidenta extendió este criterio a futuros casos dentro de la Cuarta Transformación.
Dijo que quienes aspiren a cargos de elección popular deben ser personas honestas, honradas e intachables, sin ambiciones de poder por el poder.
“¿Para qué llegamos a un puesto de elección popular? Para transformar la vida pública para el bienestar de las personas”, afirmó.

