México 19 de agosto.- La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo atribuyó los recientes episodios de violencia protagonizados por Alejandro Moreno, presidente del PRI y el diputado Carlos Eduardo Gutiérrez Mansilla, a la “frustración” que, dijo, enfrenta ese partido ante la pérdida de respaldo electoral, y llamó a sus dirigentes y a todos los actores políticos a privilegiar el diálogo, la democracia y la racionalidad.
Al ser cuestionada sobre las agresiones físicas ocurridas en el Senado y los hechos registrados en el Instituto Nacional Electoral (INE), donde representantes partidistas han protagonizado confrontaciones, la mandataria sostuvo que no debe recurrirse a los golpes como mecanismo para incidir políticamente ni se debe caer en las provocaciones.
Sheinbaum vinculó el comportamiento de la actual dirigencia priista con una etapa de la historia política en la que, aseguró, existía una estrecha relación entre el PRI y grupos porriles.
Para sustentar su señalamiento, relató un episodio que vivió durante su juventud, cuando estudiaba en la Facultad de Economía de la UNAM.
Recordó que el anexo de esa facultad se encontraba junto a la Facultad de Derecho, donde en aquella época, afirmó, había grupos de “porros” que eran contratados por la propia universidad y mantenían vínculos con el PRI.
La presidenta narró que, al salir de clases acompañada de varias personas, una de sus compañeras fue objeto de una ofensa, tras lo cual su hermano fue golpeado por integrantes de esos grupos. “Los porros lo agarraron a trancazos, le rompieron una botella en la cabeza”, relató.
Aseguró que en aquel momento denunciar una agresión de ese tipo prácticamente no tenía consecuencias, porque, según dijo, las autoridades no actuaban contra los responsables.
Para Sheinbaum, ese antecedente forma parte del contexto del que proviene la dirigencia actual del PRI.
“Así de ahí vienen ellos, ese es el origen de ellos”, afirmó, al señalar que la historia del dirigente nacional priista, Alejandro Moreno, puede revisarse en distintos espacios y redes sociales.
Sin embargo, la mandataria subrayó que el país atraviesa actualmente una etapa política distinta, en la que debe prevalecer la búsqueda de acuerdos y el respeto a las instituciones.
“Se les olvida que están en otro espacio, en otro momento político, que lo que buscamos es diálogo, democracia, racionalidad y no golpes”, señaló.
Sheinbaum consideró que la reducción del respaldo al PRI puede estar generando una fuerte inconformidad entre sus dirigentes y simpatizantes, la cual, sostuvo, se estaría expresando mediante confrontaciones físicas.
“Entiendo también, la verdad, que hay mucha frustración, porque el PRI cada vez tiene menos apoyadores, entonces es una frustración personal que se manifiesta en golpes”, expresó.
Ante este escenario, hizo un llamado a evitar la violencia y las provocaciones, pues advirtió que algunos actores políticos podrían buscar precisamente generar confrontaciones para obtener un beneficio político.
“No debe usarse la violencia, llamado a la racionalidad, al diálogo”, insistió.
La presidenta extendió su llamado a los demás partidos políticos, integrantes del INE y actores institucionales para no responder a las provocaciones. Consideró que las conductas de confrontación terminan mostrando por sí mismas la forma de actuar de quienes las protagonizan.
Luego de que los señalados rechazaran ser llamados “porros” o agresores, Sheinbaum respondió que únicamente había relatado el episodio que vivió durante su juventud y reiteró su postura contra el uso de la violencia como instrumento de participación política.

