Puebla, 5 de mayo.- En el marco del 164 aniversario de la Batalla de Puebla, la presidenta Claudia Sheinbaum, centró su discurso en una crítica frontal a los sectores conservadores, del pasado y del presente, a quienes acusó de buscar la intervención extranjera en México y de actuar sin respaldo popular y a los Estados Unidos les reiteró que “somos un pueblo que ama su libertad, su independencia, su soberanía, y estamos dispuestos siempre a defenderla”.
Desde Puebla, la mandataria retomó episodios del siglo XIX para establecer un paralelismo con la actualidad, al recordar que durante momentos clave como la Guerra de Reforma y la intervención francesa, los conservadores impulsaron la llegada de fuerzas extranjeras e incluso promovieron la instauración del imperio encabezado por Maximiliano de Habsburgo con el respaldo de Napoleón III.
Sheinbaum subrayó que ese comportamiento no es solo parte del pasado, sino que tiene eco en sectores actuales.
En uno de los fragmentos más duros de su intervención, señaló:
“Hay que recordar el papel de los conservadores del siglo XIX en los momentos más difíciles de la historia, a esos que buscan la intervención extranjera en México, a los que hoy se vanaglorian y defienden la injerencia, a los que aplauden a las televisoras extranjeras cuando hablan mal de México”.
La presidenta fue más allá al afirmar que quienes recurren al exterior para incidir en la política nacional lo hacen por falta de legitimidad interna:
“A ellos les decimos con verdad y justicia que quienes buscan el apoyo externo por no tener apoyo popular en nuestro país, están destinados a la derrota”.
En tono firme, la mandataria hiló una serie de señalamientos dirigidos a distintos sectores críticos de su gobierno, a quienes ubicó en una lógica histórica que —dijo— ha fracasado reiteradamente.
“A quienes reviven la conquista como salvación, están destinados a la derrota. A quienes creen que el pueblo es tonto, están destinados a la derrota. Quienes buscan reivindicar a Hernán Cortés y sus atrocidades, están destinados a la derrota”.
También incluyó una crítica de carácter moral y político:
“A quienes odian, están destinados a la derrota moral. A quienes piensan que la presidenta se arrodilla, están destinados a la derrota”.
Para reforzar su argumento, evocó al expresidente Benito Juárez, citando su postura tras la caída del Segundo Imperio: “el triunfo de la reacción es moralmente imposible”.
En ese mismo bloque discursivo, Sheinbaum dirigió un mensaje a Estados Unidos, en el que combinó reconocimiento histórico con una advertencia clara sobre los límites de la relación bilateral.
Recordó el respaldo del presidente Abraham Lincoln al gobierno republicano de Benito Juárez como uno de los momentos más positivos entre ambos países.
Sin embargo, dejó en claro que esa relación debe basarse en el respeto mutuo.
“Pero también a cualquier gobierno extranjero, somos claros y contundentes. La historia nos dice que el pueblo de México no se equivoca cuando se trata de defender la soberanía nacional”, advirtió.
