Tecámac, Estado de México, 3 de mayo.— Ante el repunte de la inseguridad y la percepción de abandono institucional, habitantes de diversas colonias de Tecámac comenzaron a organizarse por su cuenta para enfrentar la delincuencia, en medio de crecientes críticas a la gestión de la presidenta municipal, Rosi Wong.
En calles de fraccionamientos, pueblos y colonias populares, vecinos han colocado mantas y avisos dirigidos a presuntos delincuentes, en los que advierten que, de ser sorprendidos cometiendo ilícitos, serán retenidos e incluso agredidos antes de ser entregados a la policía.
Mensajes como “¡Cuidado! Ratero que agarremos, en la madre le daremos. Luego entregamos a la policía”, “Te estamos vigilando” y “Ratero, si te agarramos te linchamos” forman parte de una estrategia de presión social que, según los propios habitantes, busca inhibir delitos ante la falta de respuesta de las autoridades.
Otras leyendas anuncian la instalación de redes de vigilancia comunitaria: “Vecinos organizados y conectados”, “Calle vigilada” y “Contacto directo con la policía. Cuadra con alarma vecinal”, lo que refleja un intento de sustituir —o al menos reforzar— las labores de seguridad pública.
Vecinos consultados señalaron que la ausencia de patrullajes de la Guardia Civil ha derivado en un incremento de delitos como asaltos a transeúntes y robo de vehículos.
Además, acusaron que elementos policiacos concentran sus operativos en acciones de carácter recaudatorio, como la presunta extorsión a automovilistas.
La preocupación se ha extendido en zonas como Los Héroes Tecámac, Ojo de Agua, Loma Bonita, Tecámac Centro, San Martín y Ozumbilla, así como en estacionamientos de plazas comerciales, donde —afirman— los ilícitos se han vuelto recurrentes.
De acuerdo con testimonios y reportes locales, el municipio enfrenta desde hace meses un deterioro en materia de seguridad.
Tan sólo en lo que va del año se han registrado al menos 12 muertes violentas, incluidos dos fallecimientos derivados de la explosión de un autobomba, además de un caso de feminicidio.
El tema llegó recientemente al cabildo municipal, donde se expuso la preocupación por la falta de resultados en la estrategia de seguridad.
Durante la sesión, la alcaldesa Rosi Wong fue cuestionada por la situación, lo que derivó en un momento de tensión cuando, según asistentes, respondió con un manotazo y exigió respeto en medio de reclamos.
En este contexto, la organización vecinal emerge como una respuesta directa a lo que habitantes califican como un escenario de ingobernabilidad, donde la ciudadanía ha optado por asumir funciones de vigilancia ante la insuficiencia de las autoridades.

