El coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier, afirmó que hay un “cheque en blanco” al interior de la bancada frente a la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum, tal y como ocurrió en la Cámara de Diputados.
- Es decir, ¿no hay un cheque en blanco dentro de la bancada de Morena desde este momento, como sí lo anunciaron en el caso de la Cámara de Diputados?, se le preguntó.
- No, nosotros también, no solamente es un blanco, es un cheque que tiene establecido con precisión 12 puntos que responden al mandato que tiene Morena como movimiento y como principios y su instrumento electoral del partido tiene que acatarlo, respondió.
El legislador subrayó que el apoyo del grupo parlamentario a la reforma es incondicional.
En conferencia, el legislador sostuvo que Morena respalda en principio el espíritu de la propuesta presidencial, aunque el grupo parlamentario actuará con prudencia y abrirá un debate interno antes de asumir una posición definitiva.
“Se ha discutido mucho la iniciativa de reforma por parte de la presidenta de la República y lo cierto es que nadie la ha leído”, puntualizó.
Mier enmarcó la discusión en la evolución histórica de las reformas político-electorales en México.
Recordó que uno de los cambios más relevantes fue el impulsado durante el gobierno de José López Portillo, conocido como la “Ley de Reyes Heroles”, que introdujo la representación proporcional y un esquema mixto en la integración del Congreso.
También mencionó la reforma de 1986, que amplió el número de diputados plurinominales y estableció una cláusula que garantizaba al partido mayoritario el control de la Cámara con al menos 35 por ciento de la votación, así como las modificaciones de 1990-1993 al artículo 54 constitucional, que fijaron el límite de sobrerrepresentación del ocho por ciento y consolidaron el régimen mixto actual.
Subrayó que sigue vigente la disposición de que ningún partido puede contar por sí mismo con más de 300 diputados por ambos principios —mayoría relativa y representación proporcional—, y descartó que ese punto esté en riesgo.
El senador reconoció que, aunque existe una “gran alianza político-programática” con el Partido Verde y el Partido del Trabajo, desde la ratificación de su coalición se estableció que el llamado Plan C no incluía la reforma político-electoral, debido a diferencias en algunos principios.
No obstante, defendió que las reformas constitucionales aprobadas en la actual mayoría legislativa han sido posibles gracias a la alianza “virtuosa” entre Morena, el Verde y el PT.
Hay, dijo, “gran expectativa” por conocer el contenido de la iniciativa, la cual —anticipó— podría dar paso a una discusión prolongada en comisiones, en torno a los 10 ejes ya anunciados por la titular del Ejecutivo.
Sobre si habrá voto obligatorio en la bancada, Mier aclaró que Morena realizará reuniones plenarias y mantendrá un debate abierto entre sus integrantes.
“No vamos a tomar una decisión en tanto no tengamos la iniciativa”, enfatizó.
Añadió que pidió a sus compañeros actuar con prudencia y esperar el documento para analizarlo con serenidad.
Explicó que primero deberá definirse la cámara de origen y el turno a comisiones.
En caso de que el proyecto llegue al Senado, la ruta está clara: sería analizado por las comisiones de Puntos Constitucionales, Gobernación y Estudios Legislativos.

