México, 2 de marzo.- La escalada de violencia derivada de la captura y muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, impactó de forma directa al sector del autotransporte de carga: más de 200 unidades resultaron afectadas, dos operadores perdieron la vida y existe un número aún indeterminado de personas desaparecidas, informó el presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), Augusto Ramos Melo.
Durante su posicionamiento, Ramos Melo detalló que alrededor del 80% de los daños por la quema y vandalización de tractocamiones se concentraron en Michoacán, Jalisco, Guanajuato y Colima, entidades donde se registraron bloqueos carreteros y ataques directos contra unidades de carga tras los operativos federales.
El dirigente empresarial subrayó que, aunque todavía no se cuenta con una estimación global de las pérdidas, el impacto económico es severo si se considera que cada tractocamión tiene un valor promedio de entre 6 y 8 millones de pesos, sin contemplar la mercancía transportada ni las afectaciones logísticas derivadas de la paralización de rutas.
A ello se suma —advirtió— que muchas aseguradoras excluyen de sus pólizas los daños ocasionados por actos vandálicos, lo que deja a las empresas transportistas absorbiendo prácticamente la totalidad de las pérdidas.
“Necesitamos cero muertes y cero robos”, demandó Ramos Melo al hacer un llamado a los tres niveles de gobierno para reforzar la seguridad en carreteras y garantizar condiciones mínimas para la operación del sector, considerado estratégico para el abasto nacional.
Al asumir la presidencia de la Canacar para el periodo 2026-2027, afirmó que su principal prioridad será fortalecer la seguridad de los operadores y de las unidades, así como impulsar mecanismos de coordinación con autoridades federales y estatales que permitan prevenir nuevos episodios de violencia.
El líder transportista advirtió que, de no existir acciones contundentes, la continuidad operativa y el suministro de mercancías podrían verse comprometidos, con repercusiones en cadenas productivas y en el consumidor final.

