México, 11 de agosto.- En la antesala del inicio del primer periodo de sesiones del segundo año de la LXVI Legislatura, previsto para el próximo 1 de septiembre, tres senadoras de Morena han expresado abiertamente su interés por encabezar la Mesa Directiva de la Cámara Alta: Verónica Camino Farjat, Guadalupe Chavira y Laura Itzel Castillo.
Cada una asegura contar con el respaldo de distintos integrantes de la bancada morenista, lo que anticipa un proceso interno en el que aún no está claro si prevalecerá una candidatura de unidad o si será necesaria una elección mediante urna transparente, como marcan los procedimientos del grupo parlamentario.
El relevo en la presidencia del Senado se produce en un contexto de tensión política al interior del partido, marcado por los señalamientos que involucran al coordinador de la bancada, Adán Augusto López Hernández, con Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco y señalado como líder del grupo criminal La Barredora.
De acuerdo con fuentes legislativas, en los próximos días Morena definirá si busca un consenso para evitar la votación o si permitirá que las senadoras compitan en un proceso abierto ante la bancada, en el que cada voto se deposite de forma individual y secreta.
El resultado no solo definirá a la próxima presidenta de la Mesa Directiva, sino también el equilibrio interno de fuerzas dentro del partido en el Senado.

