México, 9 de febrero.- La presidenta Claudia Sheinbaum lanzó una dura crítica contra legisladores de la oposición que asistieron a la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), realizada en el Capitolio de Estados Unidos, al acusarlos de representar un proyecto político antidemocrático, ajeno a la historia de México y vinculado con posturas racistas, clasistas y autoritarias.
Durante su conferencia, la mandataria sostuvo que la participación de políticos mexicanos en ese foro internacional permite “descubrir quiénes son realmente” los grupos conservadores del país, a los que vinculó históricamente con intentos de instaurar gobiernos autoritarios y con episodios que atentaron contra la soberanía nacional.
Sheinbaum recordó que, en el siglo XIX, el conservadurismo mexicano impulsó un modelo monárquico y antidemocrático, promovió la llegada de Maximiliano de Habsburgo, respaldó el regreso de Antonio López de Santa Anna y posteriormente apoyó al régimen de Porfirio Díaz.
“Esos mismos son los conservadores de ahora”, afirmó.
La presidenta aseguró que el proyecto político de estos grupos no busca fortalecer la democracia, sino regresar a esquemas de control totalitario y represión.
“No quieren la democracia ni la representación del pueblo. Usan la mentira para denostar, y se caracterizan por ser muy racistas, muy clasistas y muy machistas”, enfatizó.
En ese contexto, Sheinbaum cuestionó que legisladores hayan dejado sus responsabilidades en el Congreso para acudir a reuniones con lo que calificó como “la derecha internacional”, la cual —dijo— no comparte ni respeta los procesos históricos de lucha del pueblo mexicano.
“Se fueron a codearse con un conservadurismo que es intolerancia, represión y violencia”, sostuvo.
La mandataria contrastó esta postura con la historia de México, al recordar que el pasado 5 de febrero hizo un recuento de las luchas del pueblo por la independencia, la soberanía, las libertades y la democracia, logros que —subrayó— se reflejaron de manera contundente en el triunfo electoral de 2018.
Frente a las acusaciones de autoritarismo que, dijo, provienen de la oposición, Sheinbaum rechazó esa narrativa y aseguró que su movimiento siempre ha buscado la democracia y la representación popular.
“Hipócritamente dicen que el autoritarismo está en nosotros, cuando lo que hacemos es profundizar la democracia”, afirmó.
Además, la presidenta consideró que los legisladores que acudieron a la CPAC deben rendir cuentas sobre el origen de los recursos utilizados para viajar a este tipo de cumbres internacionales, al tratarse de actores públicos con responsabilidades ante la ciudadanía.
Sheinbaum también señaló que la alianza opositora —a la que se refirió como el “PRIAN”— no se fragmentará, e incluso ironizó con la posibilidad de que se amplíe con otros partidos.
Ante la pregunta de si esto podría significar el nacimiento del “MACPRIAN”, la presidenta respondió:
“Puede ser”.
Finalmente, afirmó que, pese a estos intentos, el pueblo de México ha derrotado históricamente a los proyectos conservadores y continúa respaldando el proceso de transformación del país.

