México, 24 de febrero.- La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que exista un desacuerdo con los partidos aliados que la postularon a la Presidencia por la reforma electoral.
Sostuvo que su reforma responde a principios históricos del movimiento que encabeza, así como a compromisos asumidos con la ciudadanía.
“Nosotros tenemos una propuesta que tiene que ver con principios que siempre hemos defendido”, afirmó, al tiempo que criticó lo que calificó como una campaña de desinformación en torno a una iniciativa que, dijo, aún no ha sido presentada formalmente y ya es objeto de cuestionamientos.
Sheinbaum subrayó que la reforma mantiene el reconocimiento a las minorías y la representación proporcional, aunque con un esquema distinto al actual.
“Quien quiere el voto popular tiene que ir a territorio, tiene que ir a buscar el voto. No puede ser a partir de listas partidarias”, señaló, al explicar que uno de los ejes centrales es eliminar o modificar el mecanismo de acceso por listas plurinominales, privilegiando la elección directa.
Enfatizó que la propuesta no busca instaurar un “partido de Estado”, como —dijo— señalan sus críticos, sino reconocer la diversidad política del país bajo reglas que fortalezcan la legitimidad del voto ciudadano.
Otro de los pilares de la iniciativa es la disminución de los costos del sistema electoral y de las estructuras de representación popular.
La presidenta cuestionó que existan congresos estatales donde los diputados perciben ingresos superiores al del titular del Ejecutivo federal y municipios con hasta 35 regidores.
“¿Para qué quieren 35 regidores? Es repartición de todo recurso público”, expresó.
La reforma plantea reducir no solo el costo de las elecciones y del financiamiento a partidos políticos, sino también el tamaño de los congresos y cabildos, con el argumento de hacer más eficiente el gasto público.
Sheinbaum añadió que la iniciativa contempla fortalecer los mecanismos de fiscalización para evitar la entrada de recursos ilícitos en campañas.
“Mayor fiscalización para el tema de que no haya dinero malo en campañas”, puntualizó.
La mandataria explicó que presentó el proyecto a los partidos que la llevaron al gobierno y que estos pidieron un día adicional para revisarlo.
No obstante, dejó claro que la iniciativa será enviada al Congreso independientemente del resultado de esa deliberación.
“Es un asunto de cumplir con lo que nos comprometimos con la gente. No se trata de ‘quítale aquí, ponle aquí’ y que todo quede igual”, afirmó.
Ante la pregunta expresa de si mañana se conocerá la propuesta sin importar la decisión final de los aliados, respondió de manera categórica: “Sí”.

