México, 4 de marzo.- La presidenta Claudia Sheinbaum, presentó este miércoles su decálogo que denominó “Decálogo por la Democracia”, y afirmó que el simple hecho de enviar la reforma electoral al Congreso constituye una victoria, al cumplir con un compromiso asumido ante la ciudadanía.
Además, dejó abierta la posibilidad de impulsar un plan B en caso de que la propuesta no alcance la mayoría calificada necesaria para su aprobación constitucional.
Durante su explicación, la mandataria volvió a detallar los diez ejes centrales de la reforma, que plantea modificaciones de fondo al sistema de representación, reducción del gasto electoral, mayor fiscalización y nuevas reglas para fortalecer la participación ciudadana.
1. Cambio en la representación proporcional en Diputados
El primer punto modifica la forma en que se asignan los 200 diputados de representación proporcional.
La mitad ya no se definirá por listas preestablecidas por los partidos, sino que se asignará a los candidatos mejor posicionados que no hayan ganado en sus distritos.
Es decir, quienes hayan quedado en segundo o tercer lugar y obtenido los mejores resultados podrían acceder a una curul conforme al porcentaje alcanzado por su partido.
Los otros 100 diputados plurinominales serían electos de manera directa por la ciudadanía, mediante voto específico por mujer y hombre dentro de cada circunscripción.
En el caso del Senado, desaparecería la representación proporcional y se mantendría únicamente la fórmula de mayoría relativa y primera minoría.
2. Reducción del gasto electoral
El segundo eje establece una reducción del 25 por ciento en el gasto destinado al sistema electoral, incluyendo recursos para el Instituto Nacional Electoral (INE), los organismos públicos locales electorales (OPLE’s) y los partidos políticos.
La presidenta señaló que existe una demanda ciudadana para disminuir los recursos destinados a procesos electorales.
3. Mayor fiscalización y coordinación con la UIF
La iniciativa contempla reforzar la fiscalización mediante una mayor coordinación entre el INE y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), con el objetivo de detectar recursos de procedencia ilícita y evitar el rebase de topes de campaña.
4. Voto en el extranjero
En el caso de los ocho diputados que representan a mexicanos en el exterior, se plantea que sean elegidos directamente por quienes residen fuera del país, conforme al partido que haya obtenido la mayoría en ese sector.
5. Disminución de tiempos en radio y televisión
La reforma propone reducir los tiempos de radio y televisión destinados a campañas, al considerar que actualmente existe saturación de propaganda.
Se mantendrían los tiempos oficiales y la prohibición de contratar propaganda privada adicional.
6. Regulación del uso de inteligencia artificial
Los anuncios de campaña elaborados con inteligencia artificial deberán portar un aviso visible que indique que fueron realizados con esta tecnología.
La regulación quedaría a cargo del INE y tendría como objetivo evitar la difusión de noticias falsas sin que ello implique censura.
7. Inicio inmediato de cómputos distritales
Se plantea que los cómputos distritales comiencen el mismo día de la elección conforme lleguen los paquetes electorales, y no hasta el miércoles siguiente como ocurre actualmente.
La reforma constitucional no modifica el PREP, que permanece regulado en la ley secundaria.
8. Democracia participativa
Con el dos por ciento de la lista nominal, la ciudadanía podría solicitar consultas en municipios y estados sobre temas de relevancia local, con las restricciones constitucionales correspondientes.
9. Prohibición de nepotismo electoral
A partir de 2030, ningún familiar podrá suceder en el mismo cargo de elección popular a quien lo ostente, medida que busca cerrar el paso a prácticas de herencia política.
10. Eliminación de la reelección inmediata
Desde 2030, ningún cargo de elección popular podrá ser reelecto para el periodo inmediato siguiente.
Sheinbaum subrayó que esta reforma no elimina la representación proporcional ni afecta la pluralidad política, sino que transforma el mecanismo para que las y los representantes sean electos directamente por la ciudadanía y no definidos por las cúpulas partidistas.
“Para mí es una victoria porque estoy presentando una propuesta que me pidió la gente”, sostuvo, al rechazar que un eventual rechazo legislativo pueda interpretarse como derrota.
La mandataria precisó que la aprobación dependerá de la Cámara de Diputados y del Senado, y que será la ciudadanía quien valore el sentido del voto de las y los legisladores.
En caso de no alcanzar la mayoría calificada, confirmó que existe un plan B, aunque aclaró que se analizaría posteriormente y no adelantó detalles, dejando abierta la posibilidad de impulsar cambios mediante leyes secundarias.

