San Miguel de Allende, Guanajuato, 18 de enero.- La presidenta Claudia Sheinbaum, afirmó que el reconocimiento pleno de los pueblos indígenas y afrodescendientes en la Constitución marca un hecho histórico sin precedentes desde la Independencia, al encabezar la reunión del Plan de Justicia para los pueblos chichimeca y otomí, donde anunció la continuidad y fortalecimiento de programas de restitución territorial, bienestar social y presupuesto directo a las comunidades.
Durante su mensaje, Sheinbaum subrayó que, a diferencia de las tres grandes transformaciones previas del país —Independencia, Reforma y Revolución—, es hasta la Cuarta Transformación cuando los pueblos indígenas son reconocidos constitucionalmente con todos sus derechos, incluida su autonomía y el carácter de sujetos plenos de derecho.
“Por primera vez en la historia del México independiente, en la Constitución están con todos sus derechos los pueblos indígenas y afrodescendientes. No es menor, es un cambio profundo”, afirmó.
En San Miguel de Allende, Guanajuato, la mandataria destacó que el reconocimiento constitucional no puede quedarse en el papel, por lo que los Planes de Justicia representan el instrumento para saldar deudas históricas mediante acciones concretas, acordadas directamente con las comunidades.
En ese marco, anunció que el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social para Pueblos Indígenas y Afrodescendientes (FAISPIAM) se consolidará como un derecho permanente, garantizando que cada año las comunidades reciban recursos de manera directa, con montos crecientes y decisión comunitaria sobre su destino.
“Esto ya no es un programa, es un derecho constitucional que va a quedar en la ley”, sostuvo, al explicar que los recursos se administran mediante asambleas, comités comunitarios y con la participación obligatoria de una tesorera mujer.
Como parte del Plan de Justicia para los pueblos chichimeca y otomí, Sheinbaum encabezó la entrega del reconocimiento del Ejido Nuevo Cruz del Palmar, con lo que se resolvió de manera pacífica un conflicto agrario de más de 80 años.
La presidenta señaló que la restitución y reconocimiento de tierras ancestrales es el primer paso para la justicia social, al tratarse del vínculo fundamental entre los pueblos originarios y su identidad, cultura y subsistencia.
Sheinbaum enumeró los avances del Plan de Justicia en la región, entre los que destacan:
• Recuperación de la capilla del Puerto de Calderón
• Construcción de cinco comedores escolares
• Apoyo a 712 jóvenes mediante Jóvenes Construyendo el Futuro
• Entrega de más de mil apoyos de vivienda
• Creación del Centro de Excelencia en Partería y Bienestar en San Miguel de Allende
• Reconocimiento y fortalecimiento del trabajo de parteras tradicionales
Asimismo, anunció que este año se duplicará el presupuesto para Caminos Artesanales en todo el país y se dará seguimiento a pendientes como el decreto de lugares sagrados, protección de capillas familiares, acceso al agua potable, certeza jurídica de la tierra y el programa Sembrando Vida.
En su intervención, Sheinbaum explicó que estas acciones se sustentan en el humanismo mexicano, al que definió como el reconocimiento de la dignidad del pueblo y de la grandeza histórica de las civilizaciones originarias.
“México no tendría sus valores de comunidad, fraternidad y amor a la naturaleza sin los pueblos indígenas”, afirmó, al condenar el racismo y el clasismo heredados desde la colonia.
La presidenta recordó que los Planes de Justicia iniciaron durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, comenzando con el pueblo yaqui, y destacó que el perdón histórico ofrecido entonces se amplía a todos los pueblos originarios.
Para cerrar su mensaje, Sheinbaum leyó fragmentos del libro Grandeza, de López Obrador, y citó al antropólogo Guillermo Bonfil Batalla, resaltando la necesidad de construir una nación plural basada en el México profundo.
“Que vivan los pueblos originarios, que viva el pueblo chichimeca, que vivan los pueblos otomíes, que viva México”, concluyó.

