México, 24 de noviembre de 2020.- Académicos, magistrados y representantes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, coincidieron que la reforma al Poder Judicial enviada por el presidente Andrés Manuel López Obrador al Senado, en febrero pasado, no es una reforma integral y sólo traerá mejorías pues no resuelve de fondo los problemas que aquejan al sistema de justicia.
El académico Miguel Carbonell, representante del Sistema Nacional de Investigadores, sugirió al Senado terminar con la elección de ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a través del mecanismo de ternas y argumentó por qué:
“Sobre quitar el sistema de ternas, el sistema de ternas es disfuncional, da lugar a muchas negociaciones que no se deberían dar. El nombramiento de un integrante de la Suprema Corte tiene que ser sobre la base de un nombre y, el Senado tiene que evaluar las cualidades de esa persona y saber si cumple con los requerimientos para integrarse a la Suprema Corte o no, yo estoy a favor de que se quite el sistema de ternas y esto tiene que ser, por supuesto, algo que se atienda”.
Enrique Rabel, investigador uno del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y académico de la Universidad Autónoma de Querétaro, afirmó que la reforma se queda corta.
“El rumbo es positivo, pero se queda corta la reforma. Creo que de fondo no va a resolver los problemas, va a ser mejorías, vamos a decir sustanciales. Coincido plenamente que la Corte tiene que ser una Corte constitucional y no una Corte de legalidad como hoy es en día, la alta carga de trabajo hace imposible llevar un trabajo eficiente”.
La coordinadora de Asesores de la Presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Fabiana Estrada Tena, reconoció que esta no es una reforma integral y pidió que el máximo tribunal del país esté alejado de la judicialización de la política.
“Esta no pretende ser una reforma integral al sistema de justicia, esta es una reforma del Poder Judicial de la Federación para el Poder Judicial de la Federación. (…) No es una reforma integral, pero lo que proponemos: fortalecer a la Corte como tribunal constitucional y va a ser diferencia en la vida de las personas. (…) Fortalecer la justicia constitucional no requiere ni pasa por darle más atribuciones a la Corte. Cuando hablamos de fortalecer la justicia constitucional, esto no implica que la Corte conozca más cosas, que la Corte conozca de más tipos de conflictos, a la Corte, por el contrario, le haría mucho daño una mayor judicialización de la política y meterla más en los conflictos políticos no haría más que debilitarla y dañar su legitimación”.
Estas opiniones se dieron en la segunda y última jornada del Parlamento Abierto organizado por el Senado respecto a la reforma para y por el Poder Judicial.