México, 25 de marzo.- En medio de la discusión de la reforma electoral conocida como “Plan B”, en el Senado de la República se perfila un escenario clave: la posible exclusión del apartado de revocación de mandato del dictamen, ante la falta de acuerdos para alcanzar la mayoría calificada.
El vicecoordinador de Morena en el Senado, Higinio Martínez, reconoció que existen diversos escenarios rumbo a la votación, incluyendo la posibilidad de que el tema de la revocación no prospere y sea reservado o eliminado para facilitar la aprobación del resto de la reforma.
“De aquí hasta que se vote puede pasar varias cosas”, advirtió, al señalar que el objetivo de su bancada es sacar adelante la iniciativa, pero sin descartar ajustes.
Entre ellos, mencionó que “se ha planteado” que la parte de revocación de mandato pueda quedar fuera del dictamen final.
Martínez explicó que, ante la incertidumbre sobre el voto del Partido del Trabajo (PT) y la falta de garantías sobre los dos tercios necesarios, se trabaja en distintas rutas, incluyendo la aprobación parcial del Plan B.
“No descartamos ninguno de los escenarios”, subrayó.
Desde la oposición, el artículo relacionado con la revocación de mandato —particularmente el 35 constitucional— ha sido señalado como el eje más controvertido de la reforma.
El coordinador del PAN en el Senado, Ricardo Anaya, calificó esta disposición como una “trampa” que permitiría a la presidenta hacer campaña anticipada con recursos públicos, mientras que la oposición tendría restricciones para participar en condiciones de equidad.
“Es el artículo más delicado (…) confiamos en que no obtenga la mayoría calificada y quede fuera de la reforma”, afirmó.
En la misma línea, el coordinador del PRI, Manuel Añorve, sostuvo que la inclusión de la revocación de mandato responde a un intento de influir en los procesos electorales futuros, más que a una política de austeridad.
Aseguró que su bancada votará en contra del dictamen.
Por su parte, la vicecoordinadora de Movimiento Ciudadano, Alejandra Barrales, consideró que, de concretarse la exclusión de este apartado, se trataría de “un triunfo para la democracia”, al evitar el uso electoral de este mecanismo.
Pese a este posible ajuste, en Morena rechazaron que la eventual eliminación de la revocación de mandato represente una derrota para el gobierno federal.
Higinio Martínez sostuvo que no puede considerarse un fracaso el hecho de que una propuesta no sea aprobada en su totalidad, al argumentar que la iniciativa busca reducir costos del sistema político, como el número de legisladores y regidores.
“No puede ser un fracaso (…) hay responsabilidad de quien no quiera eso”, afirmó, al tiempo que descartó hablar de “traición” por parte de aliados legislativos, señalando que cada partido toma decisiones de manera soberana.

