La presidenta Claudia Sheinbaum, afirmó que el gobierno mexicano buscará la eliminación de aranceles al acero y aluminio impuestos por Estados Unidos, así como reducir a cero los gravámenes a los vehículos, durante la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T‑MEC).
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que uno de los principales objetivos de México en la mesa de negociación será retirar los aranceles aplicados bajo el capítulo 232 de la legislación estadounidense, que actualmente afectan principalmente a estos sectores estratégicos.
“Obviamente nosotros queremos la disminución o de plano que todo aquello que cumpla con las reglas de origen quede fuera del capítulo 232, donde subieron aranceles en Estados Unidos, principalmente en acero y aluminio”, señaló.
Sheinbaum detalló que la posición mexicana también busca reducir o eliminar los aranceles a los vehículos fabricados en México, con el argumento de que las tarifas actuales colocan a la industria automotriz nacional en desventaja frente a otros socios comerciales de Estados Unidos.
“Evidentemente queremos que lleguen a cero los vehículos y si no, pues que por lo menos no haya mayor cuota a los vehículos de México que a los que se hacen en Europa o Corea”, puntualizó.
La presidenta indicó que esta postura ha sido planteada directamente al mandatario estadounidense, Donald Trump, así como en las mesas de trabajo entre funcionarios de ambos países.
En este proceso, destacó la participación del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien —dijo— mantiene comunicación permanente con autoridades comerciales de Estados Unidos, mientras que la Secretaría de Hacienda sostiene diálogo con el Departamento del Tesoro para preparar la revisión del tratado.
Sheinbaum explicó que, del lado estadounidense, uno de los temas que se han planteado para la revisión del acuerdo comercial es reforzar el cumplimiento de las reglas de origen, es decir, garantizar que los productos fabricados en México integren una mayor proporción de insumos producidos en América del Norte.
“¿Qué quiere decir eso? Que lo que se produce en México tenga una cadena productiva donde la mayor parte de sus componentes hayan sido producidos en América del Norte”, explicó.
La mandataria señaló que México coincide en esencia con este planteamiento, al igual que con la propuesta de fortalecer las cadenas de suministro regionales, ya que considera que estas medidas pueden consolidar la competitividad de la región.
Pese a estos puntos de coincidencia, la presidenta subrayó que México mantendrá como eje de su postura la eliminación de tarifas comerciales, al considerar que el tratado fue diseñado para facilitar el comercio y no para imponer restricciones.
“Nosotros consideramos que para beneficio de ambos países las tarifas no deben existir”, concluyó.
La revisión del T-MEC está prevista dentro del mecanismo establecido en el propio acuerdo comercial, que contempla evaluaciones periódicas para determinar su funcionamiento y posibles ajustes en la relación económica entre México, Estados Unidos y Canadá.
