México, 3 de marzo.- La presidenta Claudia Sheinbaum alzó el trofeo oficial que se entregará a la selección campeona del próximo Mundial de futbol, durante un evento en el que destacó la importancia de que México sea una de las sedes del torneo que comenzará el 11 de junio y que se organizará conjuntamente con Estados Unidos y Canadá.
Previo al acto principal, la mandataria cargó el trofeo junto al exfutbolista brasileño Bebeto, campeón del mundo en 1994, quien la acompañó durante la presentación.
Sheinbaum explicó que la copa forma parte de una gira internacional que recorre distintas ciudades y que, en el caso de México, ya estuvo en Guadalajara el pasado sábado, posteriormente llegará a Ciudad de México y continuará en Monterrey.
La presidenta subrayó que el trofeo no puede ser tocado por el público, ya que únicamente está permitido que lo hagan los campeones del mundo y los jefes de Estado.
“Les traemos la copa”, dijo, al destacar que el objetivo es acercar el símbolo del torneo a niñas y niños, quienes podrán seguir el evento a través de redes sociales.
Durante la presentación participaron representantes de la FIFA y de la empresa patrocinadora del tour del trofeo.
En su intervención, Louis Balat, director general de Coca-Cola México, agradeció el acompañamiento del gobierno federal para hacer posible la gira en el país y destacó que México será sede del Mundial por tercera ocasión, un hecho que —afirmó— no ha ocurrido en ningún otro país.
Balat señaló que la gira del trofeo es la más grande realizada en México y contempla un recorrido por 10 ciudades con experiencias gratuitas para que miles de personas puedan acercarse al símbolo del campeonato.
Asimismo, afirmó que el Mundial debe vivirse no sólo en los estadios, sino también en plazas, calles y comunidades de todo el país.
En el evento también se anunció la entrega de boletos que serán destinados al llamado “Mundial Social”, iniciativa que busca ampliar el acceso y el impacto del torneo en comunidades, de acuerdo con lo expuesto durante la ceremonia.
A 100 días del silbatazo inicial, los organizadores destacaron el simbolismo del trofeo como representación de los sueños deportivos y del trabajo conjunto entre países de la región.
La presidenta recibió además un obsequio enviado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, como recuerdo de la jornada conmemorativa.
El acto concluyó con la develación del trofeo y su presentación oficial, en un ambiente de celebración por la proximidad del torneo y el papel protagónico que tendrá México como país anfitrión.

