México, 17 de marzo.- El uso de drones por parte del crimen organizado para el tráfico de drogas se ha expandido a nivel global, encendiendo alertas entre autoridades internacionales por su creciente sofisticación y alcance.
Un informe reciente de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), dependiente de la Organización de las Naciones Unidas, advierte que en los últimos años se ha incrementado la incautación de aeronaves no tripuladas utilizadas para transportar metanfetamina, heroína y cocaína en América, Europa, Asia y África.
De acuerdo con el reporte, países como México, Colombia y Estados Unidos registran un uso frecuente de drones en operaciones ilícitas, principalmente en zonas fronterizas y centros penitenciarios, donde estos dispositivos son empleados para introducir narcóticos.
El documento subraya que esta modalidad representa un nuevo reto para las fuerzas de seguridad, debido a la facilidad con la que los grupos criminales pueden operar estos equipos y evadir controles tradicionales.
Las primeras alertas en México sobre el uso de drones por narcotraficantes surgieron en 2010, mientras que Estados Unidos comenzó a detectar estos dispositivos cruzando la frontera entre 2012 y 2014.
Según la JIFE, los drones utilizados suelen cubrir distancias cortas y transportar cargas de algunos kilogramos; sin embargo, el desarrollo de modelos personalizados ha elevado su capacidad. Algunos de estos dispositivos, diseñados a medida, podrían trasladar hasta 100 kilogramos de droga en un solo viaje.
Además, están equipados con sistemas de navegación que permiten programar rutas y puntos de entrega con precisión, lo que facilita operaciones más seguras para los traficantes.
El informe destaca que el auge de drogas sintéticas de bajo peso, como el fentanilo y las metanfetaminas, ha impulsado aún más el uso de drones, así como de servicios de mensajería y paquetería para su distribución.
Este fenómeno no se limita al continente americano. En Europa, por ejemplo, se ha detectado el uso de drones para el tráfico de drogas entre Marruecos y España, a través del estrecho de Gibraltar, mientras que en Medio Oriente, fuerzas de seguridad han logrado interceptar este tipo de dispositivos.
En ese sentido, las Fuerzas Armadas de Jordania reportaron el derribo de al menos seis drones cargados con narcóticos, incluida metanfetamina, entre agosto y septiembre de 2023.
El avance de esta tecnología en manos del crimen organizado perfila un escenario complejo para las autoridades, que enfrentan el reto de adaptarse rápidamente a nuevas formas de operación del narcotráfico.
