México, 24 de febrero.- La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó que su gobierno esté “calderonizando” la estrategia de seguridad tras el operativo del domingo pasado que derivó en la muerte de Nemesio Rubén Oseguera, conocido como “El Mencho”, otrora líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Luego de que legisladores del PAN señalaran que el abatimiento del capo significaba un reconocimiento implícito de la estrategia de Felipe Calderón, la mandataria fue tajante: “Nunca, imagínense, ¿qué diría? Dios nos libre”.
El eje central del posicionamiento presidencial fue marcar una línea divisoria con la política de seguridad del sexenio 2006-2012.
Sheinbaum sostuvo que su administración no ha modificado la estrategia y que, a diferencia de Felipe Calderón, no actúa fuera del marco constitucional.
“La estrategia de seguridad no ha cambiado”, afirmó. Explicó que lo ocurrido fue resultado de la detención de un integrante de la delincuencia organizada que contaba con orden de aprehensión, y que durante el operativo las Fuerzas Armadas fueron atacadas y respondieron a la agresión.
El presunto delincuente falleció posteriormente durante el traslado.
Subrayó que el objetivo del gobierno “nunca fue ultimar a una persona” y que la actuación de las fuerzas federales se dio en respuesta a una agresión directa.
La presidenta contrastó su actuación con la del exmandatario panista, a quien acusó de haber operado “todo el tiempo fuera de la ley”, en un “estado de excepción que nunca declaró”.
Recordó que en aquel momento no existía un marco legal que regulara la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública.
“Nosotros nunca vamos a actuar fuera de la ley”, insistió.
Recalcó que su política se rige por la Constitución y el sistema penal acusatorio vigente, y que no hay ningún cambio en el enfoque gubernamental.
Sheinbaum reiteró que la política de seguridad se mantiene bajo cuatro ejes:
1. Atención a las causas de la violencia.
2. Fortalecimiento de la Guardia Nacional.
3. Inteligencia e investigación.
4. Coordinación interinstitucional.
Afirmó que el caso de Oseguera Cervantes corresponde a la aplicación de la ley frente a un objetivo prioritario con orden judicial vigente, pero no representa un viraje hacia una lógica de confrontación bélica.

