Tecámac, Estado de México, 30 de noviembre.- Más de 300 trabajadores del ayuntamiento de Tecámac fueron despedidos de manera injustificada durante las últimas dos semanas, denuncian exfuncionarios y militantes de Morena, quienes aseguran que la alcaldesa Rosi Wong los obligó a firmar su renuncia para reemplazarlos, en su mayoría, por perfiles provenientes del PRI, algunos de ellos señalados previamente por presuntos actos de corrupción.
De acuerdo con testimonios difundidos en redes sociales y confirmados por trabajadores afectados, entre los despedidos se encuentran directores generales, directores de área, coordinadores, jefes de departamento y personal operativo tanto del ayuntamiento como de organismos descentralizados como el DIF, ODAPAS e IMDEPORTE.
Las destituciones alcanzaron también a cuadros fundadores del movimiento de Morena en el municipio, varios de ellos consejeros estatales y nacionales del partido, quienes participaron activamente en el proceso político que permitió arrebatar al PRI el control de Tecámac en 2018, tras casi dos décadas de hegemonía priista.
Los trabajadores señalan que las renuncias fueron exigidas sin otorgar la liquidación correspondiente a la ley, a pesar del inicio del periodo decembrino.
En algunos casos —afirmaron— se les presionó para firmar los documentos como condición para permitirles recoger sus pertenencias o concluir sus trámites administrativos.
En sustitución de los funcionarios destituidos, Rosi Wong designó a nuevos responsables bajo la figura de “encargados de despacho”, una medida que busca evitar la revisión y posible rechazo del Cabildo, como ocurrió semanas atrás con los nombramientos de Manuel Díaz —priista— como secretario del Ayuntamiento, y de Rodrigo Paredes Luna —del PAN— como tesorero municipal.
En las pasadas dos administraciones, Tecámac había sido reconocido por el avance en infraestructura, servicios públicos, obras emblemáticas, mejoras en salud y una cobertura de agua potable superior al 93 por ciento.
Sin embargo, los afectados acusaron que estos resultados “no fueron considerados” por la actual presidenta municipal, quien decidió cesarlos en vísperas de fin de año y sin cumplir con sus obligaciones laborales.
Hasta el momento, la alcaldesa no ha emitido un posicionamiento público sobre las denuncias ni sobre el número total de trabajadores removidos.
