Chihuahua, 22 de junio de 2022.- Roberto Fierro Duarte, fiscal general del estado, informó que José Roberto Portillo Gil, “El Chueco”, agredió a dos personas antes de asesinar a dos sacerdotes jesuitas y a un guía de turistas.
Explicó que aún continúan dos personas privadas de su libertad. Sin embargo, aclaró que no se trata de turistas.
El fiscal hizo un recuento cronológico de cómo ocurrieron los hechos este lunes en la comunidad de Cerocahui.
Precisó que luego de un partido de béisbol en donde participó un equipo patrocinado por José Noriel Portillo Gil “El Chueco” hubo un conato de riña.
La mañana del lunes José Noriel Portillo en compañía de otros sujetos armados, arribaron al domicilio de Paul B. quien había protagonizado la gresca; una vez ahí, “El Chueco” disparó en su contra y los privó de la libertad junto con su hermano Armando B.
En las primeras indagatorias, se dijo que también habían sido privadas de la libertad, una mujer y un menor de edad, familiares de Paul y Armando B.
Sin embargo, el fiscal Fierro informó que esas personas se retiraron del lugar por su propia voluntad y ya se encuentran en un lugar seguro.
Después, cerca de las 13:00 horas, “El Chueco” interactuó con el guía de turistas Pedro Eliodoro Palma, para después privarlo de la libertad.
Más tarde, la víctima logró escapar y severamente golpeado, se refugió en el templo jesuita, lugar hasta donde Portillo Gil llegó y lo asesinó, así como a los clérigos Javier Campos y Joaquín Mora.
El fiscal indicó que los cuerpos de los dos sacerdotes y el guía de turistas fueron localizados en el poblado conocido como Pito Real.
Explicó que este lugar se encuentra bastante retirado de la cabecera municipal y del lugar donde ocurrieron los hechos.