México, 16 de febrero.- El conflicto generado por la permanencia de Marx Arriaga en la Secretaría de Educación Pública (SEP) escaló este lunes al Senado, donde coordinadores parlamentarios del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano acusaron una crisis de autoridad, división interna en la Cuarta Transformación y un daño estructural a la educación pública, por lo que anunciaron acciones legislativas para exigir cuentas al titular de la dependencia, Mario Delgado.
El coordinador del PRI en el Senado, Manuel Añorve, calificó como “lamentable” que Arriaga continúe atrincherado en oficinas de la SEP pese a haber sido separado del cargo, y reprochó la falta de decisión del secretario para resolver el conflicto.
“Si este señor ya fue despedido, ya no tiene nada que hacer en la Secretaría de Educación Pública. Debería estar en su casa”, sostuvo, al advertir que el episodio exhibe un vacío de mando en una de las dependencias más relevantes del país.
Añorve acusó además que a Arriaga se le habría ofrecido una embajada “como moneda de cambio”, lo que consideró una extralimitación de funciones por parte de Mario Delgado, y cuestionó el silencio del canciller Juan Ramón de la Fuente.
“No se pueden manosear las embajadas como si fueran premios políticos”, señaló.
El priista fue más allá al afirmar que la actitud de Arriaga es “porril” y busca presionar al gobierno federal y a la presidenta Claudia Sheinbaum, en un contexto de fracturas internas en Morena entre grupos duros y corrientes que ya no respaldan su permanencia.
Por su parte, el coordinador del PAN en el Senado, Ricardo Anaya, sostuvo que la salida de Arriaga confirma que su nombramiento fue “un error garrafal” cuyos efectos negativos persistirán durante años.
“El problema no es que esté atrincherado; el problema es el daño profundo que le hizo a la educación en México”, afirmó.
Anaya acusó que bajo la responsabilidad de Arriaga se introdujo ideología política en los libros de texto gratuitos y se eliminó el enfoque tradicional en materias clave, como matemáticas en educación primaria, lo que calificó como un retroceso de enormes dimensiones.
El panista vinculó el conflicto educativo con una implosión interna del gobierno, al recordar las acusaciones públicas del exconsejero jurídico Julio Scherer Ibarra contra funcionarios cercanos al expresidente Andrés Manuel López Obrador, particularmente contra Jesús Ramírez Cuevas, por presuntos vínculos con el huachicol fiscal.
“Esto revela que Morena se está cayendo a pedazos y que no hay contrapesos reales en el poder”, sentenció.
Desde Movimiento Ciudadano, el coordinador Clemente Castañeda comparó el caso Arriaga con conflictos históricos de ocupación ideológica en instituciones públicas y advirtió que no se puede permitir que un funcionario “tome como rehén” a la SEP.
“El gobierno no le pertenece a nadie. La presidenta debe actuar con mayor energía y decisión”, subrayó.
Castañeda respaldó la exigencia de que Mario Delgado comparezca ante el Senado para explicar lo que ocurre al interior de la dependencia y aclarar el futuro de los libros de texto y sus contenidos.
Manuel Añorve adelantó que el grupo parlamentario del PRI presentará un punto de acuerdo para exigir la comparecencia de Mario Delgado ante comisiones del Senado.
“No puede pasar como oficialía de partes un secretario que no puede resolver ni siquiera este conflicto interno”, afirmó.
