Toluca, 8 de febrero.- Tras más de dos meses de confrontación política en el municipio de Tecámac, la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, afirmó que el conflicto está cerca de resolverse, al considerar que las diferencias entre los actores involucrados son reconciliables y existe disposición para alcanzar un acuerdo.
No obstante, desde el propio ayuntamiento de Tecámac, la presidenta municipal Rosi Wong Romero, junto con su círculo de asesores, estaría retrasando deliberadamente la concreción de los acuerdos, lo que ha prolongado un clima de ingobernabilidad, de acuerdo con indicadores administrativos, encuestas internas y alertas de órganos de fiscalización.
Durante su asistencia al 109 aniversario de la Constitución Política, celebrado el pasado 5 de febrero en Querétaro, la mandataria mexiquense fue cuestionada sobre las diferencias entre la senadora Mariela Gutiérrez y la alcaldesa de Tecámac.
En respuesta, Gómez Álvarez minimizó el conflicto y subrayó que existen condiciones para superarlo.
“Yo creo que sí. Son puntos de vista diferentes y creo que cada una tiene diferente opinión sobre un tema, pero sí son reconciliables”, afirmó.
Ante la pregunta de si este conflicto podría poner en riesgo la unidad de Morena en el Estado de México, la gobernadora rechazó esa posibilidad y sostuvo que el proyecto político se mantiene firme.
“No, fíjese que no. El estado está bien, está unido y yo creo que lo que queremos —siempre lo hemos dicho— es que más allá de nuestras condiciones o intereses esté nuestra población y los objetivos como proyecto”, señaló.
Gómez Álvarez reiteró que ha dialogado con ambas partes y envió un mensaje directo de unidad, al asegurar que tanto la senadora como la presidenta municipal han expresado disposición para trabajar de manera conjunta.
“Las dos tienen la disposición, he platicado con las dos, sólo es sumar el esfuerzo de ambas”, puntualizó.
Pese a este escenario de conciliación impulsado desde el gobierno estatal, fuentes cercanas a las mesas de negociación aseguran que, desde Tecámac, la presidenta municipal ha intensificado acciones que tensan aún más el conflicto.
De acuerdo con testimonios de trabajadores del organismo de agua potable del municipio, Wong Romero habría contratado a una empresa de consultoría especializada en estrategias de guerra sucia, destinando alrededor de seis millones de pesos para este fin, recursos que presuntamente habrían salido de dicho organismo.
Asimismo, fuentes en Toluca señalan que la alcaldesa habría incumplido los compromisos alcanzados en la Mesa Política, además de evadir al menos cinco convocatorias realizadas por la Secretaría de Gobernación federal, en reuniones en las que participaron la propia gobernadora Delfina Gómez y el secretario general de Gobierno, Horacio Duarte Olivares, quien ha fungido como principal operador político para destrabar el conflicto.
En este contexto, se espera que en los próximos días se defina el desenlace del conflicto en Tecámac: o se concretan los acuerdos de unidad, o la presidenta municipal rompe definitivamente con Morena, escenario que implicaría su retorno al PRI, partido al que, según fuentes políticas, ha manifestado que gobierna de facto.
Mientras tanto, Tecámac permanece atrapado en una disputa interna que ya tiene costos administrativos, políticos y sociales, en un momento en el que el gobierno estatal busca proyectar estabilidad y cohesión rumbo a los siguientes procesos políticos.

