Tecámac, Estado de México, 12 de diciembre.- La presidenta municipal de Tecámac, Rosi Wong Romero, consumó un viraje político en el ayuntamiento, al impulsar el arribo de perfiles ligados al PRI a posiciones estratégicas de la administración local, en medio de señalamientos por presiones desde la Secretaría General de Gobierno del Estado de México y una creciente crisis interna.
Con solo un voto en contra, el Cabildo aprobó el nombramiento del expriista Cutberto Ayala López como secretario del Ayuntamiento, a propuesta directa de la alcaldesa. Regidoras y regidores de distintas fuerzas políticas, que solicitaron el anonimato, denunciaron que la votación se dio bajo hostigamiento y advertencias provenientes de instancias estatales.
De acuerdo con los testimonios, la decisión forma parte de una reconfiguración del gobierno municipal, que ha implicado el despido de casi 300 servidores públicos, en su mayoría de extracción morenista, para dar paso a perfiles identificados con el PRI y el PAN.
Ayala López había sido designado encargado de despacho semanas atrás y es identificado como integrante del grupo cercano al exgobernador del Estado de México y exalcalde de Ecatepec, Eruviel Ávila, hoy diputado federal por el Partido Verde.
En 2023, el ahora secretario del Ayuntamiento fue inhabilitado por más de nueve meses por omitir la presentación de su declaración patrimonial, cuando se desempeñaba como presidente de la Sala Auxiliar en Ecatepec del Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje. Además, formó parte del gobierno priista encabezado en Ecatepec por Indalecio Ríos Velázquez.
Durante la sesión de Cabildo, los regidores del PRI celebraron el nombramiento. En contraste, el regidor Carlos Orozco rechazó que el gobierno municipal esté siendo entregado al llamado PRIAN, al sostener que la administración “no es de un solo partido, sino de los ciudadanos”.
“Nuestra obligación es gobernar con los más capacitados, sin importar partido político, origen político o credo. Si son personas sin militancia, aún mejor”, expresó.
Sin embargo, las críticas se intensificaron luego de que en la misma sesión se avalara el nombramiento de Jackeline Cruz como tesorera municipal, identificada como hija de un connotado priísta de Tecámac Centro, lo que reforzó las acusaciones de un copamiento priista en áreas clave del ayuntamiento.
Regidores consultados aseguraron que la votación estuvo precedida por llamadas y presiones directas desde Toluca. “Nos dijeron que el Secretario de Gobierno ya había comprometido estos nombramientos y que nuestras carreras políticas estaban en juego”, relataron.
Según los testimonios, el primer contacto habría sido realizado por una diputada local de Ecatepec, de apellido Zedillo, a lo que siguieron nuevos actos de hostigamiento para asegurar el respaldo a los nombramientos.
Este escenario ha profundizado la crisis política en Tecámac, pese a las declaraciones del secretario general de Gobierno, Horacio Duarte Olivares, quien ha sostenido que se trata de un conflicto “interno”. Para integrantes del Cabildo, dicha postura contrasta con los hechos.
“Es ya un cínico”, afirmó un regidor que, pese a votar a favor, reconoció la intromisión directa de instancias estatales en las decisiones del gobierno municipal.

