México, 13 de abril.- En el Senado se llevó a cabo el foro “Etiquetado de Bebidas Alcohólicas en México para Mejorar la Salud Pública”, donde legisladoras, especialistas nacionales e internacionales y representantes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) coincidieron en la necesidad de avanzar hacia un nuevo modelo de advertencias sanitarias en las bebidas alcohólicas, con el objetivo de reducir el consumo nocivo, particularmente entre jóvenes.
El encuentro fue encabezado por la senadora y vicecoordinadora de Movimiento Ciudadano, Alejandra Barrales, quien planteó que la iniciativa no busca prohibir el consumo, sino generar conciencia informada sobre sus riesgos reales, especialmente el vínculo del alcohol con cáncer, violencia y muerte prematura.
Durante su intervención, Barrales subrayó que el consumo de alcohol está profundamente normalizado en la vida social mexicana, pero insistió en que detrás de esa normalización existe un problema de salud pública de alto impacto.
La legisladora señaló que el objetivo de la propuesta es sustituir la advertencia actual —considerada insuficiente— por información más clara, visible y basada en evidencia científica, incluyendo pictogramas y advertencias sobre riesgos específicos como el cáncer.
“El consumo de alcohol implica la pérdida de más de 115 millones de años de vida saludables cada año. Y como ya lo dijimos, no se trata de la prohibición, se trata de hacer conciencia de que el consumo de alcohol existe, se está normalizando y forma parte de nuestra vida social, y nadie sataniza esas dinámicas, pero lo que sí creemos que es importante es informar y hacer conciencia para que la gente tome las decisiones que mejor le convengan. Y este no es necesariamente un problema lejano, son temas que vivimos en nuestra comunidad, en nuestras regiones”, afirmó.
Barrales también alertó sobre la resistencia que este tipo de medidas genera en la industria del alcohol, al considerar que afectan intereses económicos.
Uno de los ejes centrales del foro fue la presentación de evidencia científica sobre el impacto del alcohol en la salud pública.
La investigadora del Instituto Nacional de Salud Pública, Nancy López Olmedo, detalló que:
• El alcohol causa alrededor de 2.6 millones de muertes al año en el mundo.
• En México se estima que provoca cerca de 39 mil muertes directas, cifra que puede superar las 50 mil si se incluyen accidentes y violencia.
• Es el quinto factor de riesgo de muerte en el país.
• Está relacionado con aproximadamente 20% de las muertes por siniestros viales.
Además, alertó que el consumo inicia cada vez a edades más tempranas:
• La edad promedio de inicio bajó de 13.6 a 13.2 años entre 2016 y 2025.
• Millones de adolescentes ya han tenido contacto con el alcohol, pese a ser menores de edad.
La directora de los Centros de Integración Juvenil, Carmen Fernández Cáceres, advirtió que el alcohol está tan normalizado que muchas veces no se percibe como droga, a pesar de ser la sustancia psicoactiva más consumida.
Señaló que el consumo excesivo está directamente relacionado con:
• Violencia familiar y de pareja
• Abuso sexual y riñas
• Accidentes de tránsito y laborales
• Depresión y ansiedad
• Conductas de riesgo
Uno de los puntos más preocupantes, dijo, es que la mayoría de las personas desconoce que el alcohol está asociado a al menos siete tipos de cáncer, incluyendo hígado, mama, colon y esófago.
También alertó sobre riesgos poco visibilizados como el consumo en el embarazo, que puede provocar malformaciones y daños irreversibles al feto.
La académica de la UNAM, María Elena Medina Mora, enfatizó que el problema del alcohol no solo se concentra en adolescentes, sino también en el grupo de 18 a 24 años, donde el consumo problemático suele intensificarse.
Advirtió que:
• El alcohol no solo afecta la salud, sino también el entorno social y familiar.
• El consumo excesivo, más que la dependencia, es el principal detonante de accidentes.
• Entre el 80 y 90% de los accidentes relacionados con alcohol involucran personas sin dependencia, pero con consumo excesivo ocasional.
Asimismo, subrayó que la prevención debe enfocarse en el consumo dañino, no únicamente en la adicción.
La asesora de la OMS y OPS en México, Vivian Pérez, señaló que el país presenta un rezago regulatorio en comparación con otras políticas de salud pública como el tabaco o el etiquetado de alimentos.
“Creo que México ha dado importantes avances, no sólo en control de tabaco, sino también en el etiquetado frontal de alimentos y creo que hay un rezago un poquito en temas de alcohol. (…) Y es que la evidencia muestra que las advertencias sanitarias aumentan el conocimiento sobre los riesgos del alcohol, pueden enlentecer esa velocidad de consumo y reducir las ocasiones que tenemos para las compras”, explicó.
Indicó que:
• El alcohol está vinculado a más de 200 enfermedades y condiciones de salud.
• Menos de un tercio de la población reconoce su relación con el cáncer.
• Existen solo alrededor de 60 países con etiquetado obligatorio en alcohol, frente a más de 120 en tabaco.
La experta explicó que el etiquetado es una medida:
• De bajo costo
• Alto alcance poblacional
• Preventiva y comprobada internacionalmente
Y recordó experiencias como la de Canadá, donde el etiquetado visible logró aumentar el conocimiento del riesgo y reducir el consumo.

