México, 26 de octubre.- El presidente nacional del PRI y senador, Alejandro Moreno, exigió que la renovación de la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) respete los principios de paridad y alternancia de género, y que el relevo recaiga en una mujer independiente, al advertir sobre la posible designación de Arturo Manuel Chávez López como presidente provisional o sustituto del organismo.
A través de un pronunciamiento, el dirigente priista sostuvo que debe mantenerse el criterio establecido por el Tribunal Electoral en 2023, cuando determinó que la presidencia del INE debía ser ocupada por una mujer.
Señaló que la eventual salida de Guadalupe Taddei no debe convertirse en una oportunidad para colocar a una persona vinculada políticamente con Morena al frente de la autoridad electoral.
Moreno expresó particular preocupación por la posibilidad de que Chávez López asuma la conducción temporal o definitiva del instituto, debido a los antecedentes políticos que, según afirmó, mantiene con Morena y con la presidenta Claudia Sheinbaum.
El senador señaló que Chávez López coordinó actividades del movimiento de Morena en Tlalpan, organizó apoyos para Andrés Manuel López Obrador en 2012 y tiene antecedentes de participación en el movimiento universitario de 1986, en el que también estuvo involucrada Sheinbaum.
Añadió que el funcionario formó parte de la administración de la Ciudad de México y fungió como representante legal de la actual mandataria en asuntos electorales, incluso durante el proceso de 2024.
También sostuvo que Chávez López participó como autor del libro Ideas para continuar la 4T, una publicación orientada a promover la continuidad del proyecto político de Morena.
Para el dirigente priista, estos antecedentes deben considerarse al evaluar la posibilidad de que encabece una institución cuya función central es organizar elecciones y garantizar condiciones de equidad entre las fuerzas políticas.
Moreno agregó que el ahora consejero electoral promovió públicamente el voto por Sheinbaum y que, posteriormente, desde el INE, votó a favor de medidas que el PRI considera censura contra expresiones en las que señalaba presuntos vínculos de Morena con el crimen organizado.
A partir de estos señalamientos, el líder priista cuestionó la independencia que tendría Chávez López para conducir el organismo electoral y afirmó que su eventual nombramiento abriría dudas sobre la imparcialidad de las decisiones del árbitro electoral.
Se trata de una postura del dirigente y de su partido, que deberá contrastarse con los procedimientos institucionales y las decisiones correspondientes.
El reclamo del PRI se produce en un contexto de discusión sobre la continuidad de la presidencia del INE y las condiciones que deben regir cualquier relevo.
Para Moreno, además de respetar el principio de paridad, la designación debe recaer en una persona con independencia política y solvencia moral, a fin de preservar la confianza en la organización de los comicios.
El dirigente advirtió que su partido se mantendrá atento a cualquier intento de imponer un perfil que considere ligado al oficialismo.
Asimismo, anunció que el PRI acudirá a organismos internacionales y foros multilaterales si estima que se vulneran los derechos, las libertades o los principios democráticos.
De cara a las elecciones de 2027, Moreno sostuvo que la autonomía de las autoridades electorales y la legalidad de los procesos deben estar garantizadas.
El fondo de su exigencia es que la conducción del INE no quede bajo sospecha de parcialidad y que la selección de quien ocupe su presidencia se realice con apego a las reglas institucionales y al principio de independencia.

