México, 26 de octubre.- La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que en 2023 la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), entonces encabezada por Pablo Gómez, congeló las cuentas bancarias de José Alfredo Hernández Casillas, propietario de las empresas Cajas Graf, Corporativo Zeg, Formas Finas y Materiales, Seriplast y Grupo Selati, uno de los principales proveedores del INE por su cercanía a la expresidenta del organismo, Guadalupe Taddei.
Durante su conferencia, la mandataria explicó que la medida fue aplicada en ese año, pero posteriormente el empresario promovió un amparo que obligó a las autoridades a liberar nuevamente sus cuentas, presuntamente en enero de 2024.
Sheinbaum retomó este antecedente para destacar la importancia de las modificaciones legislativas en materia de prevención del lavado de dinero, particularmente en lo relacionado con el congelamiento de cuentas bancarias y los recursos judiciales que pueden interponerse para revertir estas decisiones.
La presidenta subrayó que el caso de Hernández Casillas muestra cómo una medida de bloqueo financiero puede quedar sin efecto después de que el afectado obtiene una resolución judicial favorable.
El señalamiento cobra relevancia porque el congelamiento de cuentas constituye una herramienta de las autoridades financieras para actuar ante posibles operaciones relacionadas con recursos de procedencia ilícita.
Sin embargo, las personas afectadas pueden acudir a los tribunales para impugnar estas medidas.
Al ser cuestionada sobre la existencia de otras líneas de investigación relacionadas con el caso, Sheinbaum indicó que corresponderá a la UIF informar sobre el tema en su momento, sin ofrecer detalles adicionales sobre posibles indagatorias contra el empresario o las compañías de su propiedad.
La mandataria no precisó los motivos específicos que originaron el congelamiento de las cuentas de Hernández Casillas ni detalló el contenido de la resolución judicial que permitió su liberación. Tampoco confirmó la existencia de nuevas investigaciones en su contra.
El antecedente expuesto por Sheinbaum se centra en dos hechos: la UIF congeló en 2023 las cuentas bancarias de José Alfredo Hernández Casillas y, posteriormente, un amparo obligó a levantar la medida.

