Morelia, Michoacán, 25 de octubre.- La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que en la Cuarta Transformación no debe haber corrupción ni privilegios, y llamó a quienes forman parte de las instituciones públicas a mantener presente que su responsabilidad es gobernar para el pueblo de México, con honestidad, cercanía y compromiso con las necesidades de las mayorías.
Al encabezar la entrega de viviendas del programa Vivienda para el Bienestar en Morelia, Michoacán, la mandataria sostuvo que el cambio impulsado por la transformación del país debe reflejarse en acciones concretas que mejoren la vida de las familias, particularmente de quienes durante décadas enfrentaron dificultades para acceder a un patrimonio propio.
“Todo cambió. Y todos los que somos parte de las instituciones públicas debemos recordar eso siempre. No debe haber ni corrupción ni privilegios en la Cuarta Transformación de la vida pública de México”, expresó.
Sheinbaum subrayó que quienes integran el movimiento asumieron el compromiso de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo, principios que, dijo, deben orientar el ejercicio del poder y traducirse en resultados para los trabajadores y las familias mexicanas.
La presidenta contrastó el modelo de vivienda actual con las políticas aplicadas durante el periodo neoliberal, de 1982 a 2018, cuando, afirmó, las instituciones públicas dejaron de atender las necesidades de la mayoría y favorecieron a grupos reducidos.
Recordó que durante esos años se privatizaron empresas públicas y se impulsaron políticas que, desde su perspectiva, concentraron recursos y beneficios en unos cuantos.
Como ejemplo, señaló los problemas que enfrentaron trabajadores con créditos del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), cuyos adeudos podían crecer hasta volverse impagables, incluso después de haber cubierto cantidades muy superiores al préstamo original.
Expuso los casos de María de la Cruz Gutiérrez, quien solicitó un crédito de 84 mil pesos, pagó 380 mil y todavía debía 744 mil pesos; Ana Roselia Villaseñor, que pidió 96 mil pesos, había pagado 733 mil y mantenía una deuda de 861 mil pesos, y Alfredo Torres Hernández, quien recibió 79 mil pesos, pagó casi 500 mil y aún debía 823 mil pesos.
Sheinbaum aseguró que las tres familias actualmente tienen sus adeudos en cero, como resultado de los cambios aplicados al sistema.
Destacó que el objetivo ya no es únicamente otorgar financiamiento, sino construir viviendas dignas y accesibles para las personas que menos ganan.
En ese sentido, informó que su gobierno trabaja en la construcción de un millón 800 mil viviendas dirigidas principalmente a trabajadores con ingresos inferiores a tres salarios mínimos, mediante esquemas que buscan evitar requisitos excesivos y mantener pagos mensuales fijos durante la vigencia del crédito.
La mandataria sostuvo que esta política representa una visión distinta de la función pública: utilizar las instituciones para garantizar derechos y no para beneficiar intereses particulares.
Añadió que el compromiso también incluye continuar con los aumentos al salario mínimo por encima de la inflación, así como ampliar el acceso a la educación y la salud públicas.
En materia educativa, destacó la entrega de becas y la construcción de más preparatorias y universidades; en salud, mencionó las visitas que realiza a hospitales y centros médicos para conocer directamente las condiciones de atención y las necesidades del personal.
Finalmente, Sheinbaum reiteró que la transformación debe sustentarse en la honestidad y el amor al pueblo, pues consideró que no es posible gobernar adecuadamente si se pierde de vista a quienes más necesitan el respaldo de las instituciones.
“Nosotros creemos en los derechos del pueblo de México, creemos en la honestidad para gobernar”, afirmó, al insistir en que la vivienda, la educación y la salud deben consolidarse como derechos y no como privilegios reservados para unos cuantos.

